El "Fenómeno del Niño" que se registra actualmente no afectará de manera significativa los niveles de embalses en los lagos Gatún y Alajuela ni se podría comparar con el registrado a finales de la década del 90, porque la información que se tiene es que se presenta con debilidad, afirmó el gerente de la sección de Meteorología e Hidrología de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Carlos Vargas.
Explicó que "históricamente los fenómenos del Niño" calificados como débiles no afectan la operación de la vía acuática y como muestra es que precisamente ayer se alcanzaron niveles máximos en los lagos citados. Vargas aseguró que no se prevén consecuencias negativas en el resto del verano y hasta el momento la ACP ha logrado sus objetivos de manejo de agua.
La disminución de los niveles de agua en los lagos Gatún y Alajuela entre los meses de enero a abril del próximo año, serán los normales, propios de la temporada seca, aproximadamente en unos 5 pies.
Normalmente el embalse del lago Gatún se da unos 87.80 pies sobre el nivel del mar, pero al final de la temporada seca podría descender a 83 pies sobre el nivel medio del mar.
El fenómeno producirá restricciones en el calado de los barcos o el suministro de agua potable a las ciudades de Panamá y Colón, aunque sí podrían darse restricciones en la generación de energía eléctrica, pero esto es normal en la temporada seca.
Por su parte, la meteoróloga Anette Quinn, precisó que el Fenómeno del Niño que se registra en la actualidad se extenderá por lo menos hasta el primer semestre del próximo año y por tanto afectará inclusive el inicio de la estación lluviosa del 2003.
Agregó que las temperaturas estarán más elevadas porque habrá menos cobertura de nubes y la estación lluviosa podría presentarse un poquito más tarde con un comportamiento algo irregular.
Según la meteoróloga, los organismos especializados en la materia como la Administración Nacional de la Atmósfera y Océanos (NOAA) de los Estados Unidos concluye en que el "Fenómeno del Niño" debería alcanzar una intensidad entre moderada y fuerte como efectivamente se está produciendo con una extensión mayor a los 8 meses, pero menor de 19.
Quinn explicó que los estudios demuestran que los niveles de las precipitaciones pluviales caídas desde agosto hacia acá están por debajo de los niveles normales.
Recomendó adoptar algunas medidas para minimizar el efecto del fenómeno, especialmente en el área agrícola, conformando embalses en zonas cercanas a las fuentes de agua y promover el uso de sombras artificiales y naturales en los potreros para evitar la deshidratación de los animales.
Igualmente se recomendó laborar en cultivos que demanden menos agua a base de semillas certificadas y habilitar proyectos de minirriegos que contribuirán a pasar el evento del Fenómeno del Niño del 2002-2003.