La información sensitiva que maneja la Policía Nacional podría estarse filtrando, lo que causaría efectos catastróficos para sus colaboradores, aseguró el ex director de la antigua Policía Técnica Judicial, Jaime Abad.
Agregó que la colaboración de informantes con la Policía es vital y crucial, porque esta persona pertenece a la misma agrupación que la Policía combate.
Aseguró que la Policía Nacional no debe manejar información de inteligencia, porque es muy vulnerable y en extremo susceptible de ser penetrada y hasta corrompida.
"Me opongo a que las unidades policiales levanten información propia del Consejo de Seguridad o de las divisiones especializadas de la misma Policía Nacional", enfatizó.
Mientras que, el ex director de la Policía Nacional, Oswaldo Fernández, indicó que el informante debe responder a una sola persona en especial y ésta no puede dar el nombre del colaborador a nadie más.
Agregó que si el nombre del informante es revelado, se estaría violando un procedimiento no escrito.
Investigaciones.Mientras tanto, las autoridades no descartan que el asesinato a tiros de la trabajadora manual del Instituto Nacional, Mireya López Morales, guarde relación con la rivalidad entre pandilleros.
Según una fuente policial, los pandilleros creen que el hijo menor de 14 años de Mireya filtró información a la Policía que permitió la captura de miembros de la banda Bagdad de El Chorrillo.
Cargos.El fiscal auxiliar, Luis Martínez, le formuló cargos por pandillerismo a los 32 integrantes de la banda Bagdad que fueron capturados.
Aseguró que existen pruebas suficientes para mantener la detención de estas personas.
Agregó que 11 de estos pandilleros se encontraban detenidos por otros casos y dos habían salido de los centros penitenciarios el viernes.
Familiares de los pandilleros detenidos en el operativo Jericó protestaron ayer frente a la sede de la Fiscalía Auxiliar, por lo que consideran una detención injusta.