LAS AUTORIDADES investigan el destino final de tres lotes de insumos que introdujo al país la empresa Medicom, junto a la glicerina presuntamente envenenada, y que fueron retirados de un depósito privado sin que ninguna entidad autorizada le practicara un análisis, evaluación o verificación.
Panamá América conoció que la Fiscalía Cuarta investiga adónde fueron a parar 25 kilogramos de yoduro potásico, 30 kilogramos de Propil Paraben y 1, 540 kilogramos de Benzoato de Bencilo, que la proveedora española Rasfer International vendió a Medicom en el año 2003.
El yoduro potásico se usa, entre otras cosas, para fabricar antisépticos y blanqueadores; el Propil Paraben, como preservante de medicinas y el Benzoato de Bencilo, en el combate de piojos y sarna.
Según consta en el expediente, Medicom retiró toda la mercancía del depósito de la empresa Panama Central Terminal el 15 de octubre de 2003, sin que el Laboratorio de Aduanas ni el de la Dirección de Farmacia y Drogas le practicara algún análisis para verificar su calidad y si eran aptos para el consumo humano.
La Ley 1 de Medicamentos plantea que la liberación de toda materia prima importada al país debe contar con una firma responsable que garantice que cumple con la verificación de la información presentada en la factura de importación.
Medicom no ha presentado aún a la Fiscalía ningún documento que justifique la importación de estos insumos ni su destino final.
Hasta el momento, las investigaciones se han centrado en el lote 03071601 de 9 mil litros de glicerina contaminada y no existen registros en la Fiscalía sobre el resto de la mercancía que llegó en el mismo embarque.
Las autoridades tratan de determinar si el resto de los insumos cubrió la misma ruta que la glicerina contaminada, es decir: del productor Taixing Glycerine Factory al intermediario CNSC Fortune Way Company, ambos en China, hasta el también intermediario Rasfer, para llegar finalmente a Panamá.
El envenenamiento con dietilenglicol de cuatro medicamentos producidos por la Caja de Seguro Social (CSS), presuntamente a través de la glicerina de Medicom, ha causado, hasta el momento, la muerte de 44 personas y afectado a otras 86.
Informes de la CSS señalan que el Departamento de Control de Calidad no tenía como práctica usual hacer el análisis obligatorio a ninguna materia prima que cumpliera dos años de estar almacenada en el depósito del Laboratorio de Producción de Medicamentos.
En los archivos del Seguro Social no existe constancia de que Control de Calidad haya realizado la reevaluación exigida a los 4, 200 litros de glicerina, separados el 12 de diciembre de 2005, para preparar el lote 81-1-05 de expectorante sin azúcar ni a los 480 litros usados en la fabricación del lote 119-03-06 de difenhidramina, separados el 18 de mayo de 2006.
Los informes plantean que en el Laboratorio regía, al momento de prepararse las medicinas contaminadas, la farmacopea (manual de ensayos de calidad que se deben efectuar a toda materia prima) de Estados Unidos del año 2002 que incluye dentro de los análisis de control de calidad la prueba de dietilenglicol.
Añaden que el jefe de Control de Calidad, Eduardo Taylor, detenido por la Fiscalía, firmó el criterio técnico No. 168-02 del 24 de abril de 2002 que aprobó la glicerina presentada por Medicom para participar en la licitación de la CSS, basándose en una prueba hecha a una muestra de 5 mililitros y no a los 200 mililitros que exigen las normas.
De acuerdo con la Caja, no es posible realizar el análisis respectivo para cumplir con los ensayos analíticos que requiere la farmacopea con una muestra menor a 200 mililitros.
Entre otras sustancias que Medicom vendió a la Caja de Seguro Social figuran: acetaminofén en polvo, ácido salicílico, alcánfor en polvo, alcohol etílico, lanolina anhidra y mentol en cristales.
La empresa también se ganó una licitación en la Asamblea Nacional para materiales de oficinas en septiembre del año 2001 por la suma de B/.463.57.
Fiscalía Cuarta investiga otros insumos de Medicom
Se incumplió la obligación de practicar pruebas a la mercancía de las bodegas al tener los dos años de almacenadas.