Un fiscal francés pidió el jueves a una corte que el ex dictador panameño Manuel Noriega y su esposa, Felicidad, sean sentenciados en ausencia a 10 años de prisión bajo cargos de lavado de dinero de la droga.
El fiscal estatal Dominique Perard también pidió al tribunal de París imponer a la pareja una multa de 175 millones de francos (29 millones de dólares) y confiscar sus propiedades en Francia, entre las que se encuentran dos apartamentos ubicados en el centro de París. La corte dijo que dará a conocer su veredicto el 1 de julio.
Noriega, quien fue derrocado y arrestado durante una intervención militar estadounidense en Panamá, se encuentra desde 1990 en prisión en el estado norteamericano de la Florida por cargos de narcotráfico.
El ex hombre fuerte enfrenta también procesos judiciales en las cortes de Panamá, por acusaciones que podrían hacerlo pasar décadas en prisión en su propio país, tras cumplir su condena en Estados Unidos.
Al presentar su caso, Perard dijo que "el lavado de dinero de la droga constituye una amenaza para la democracia".
Unos 104 millones de francos fueron acreditados entre 1982 y 1989 a cuentas abiertas en cuatro bancos de París por los Noriega y sus hijas, así como por diplomáticos panameños que prestaron sus nombres al ex jefe militar.
Las autoridades de aduanas francesas sólo encontraron 15 millones de francos en las cuentas, cuando los bienes de Noriega fueron congelados y se abrió una investigación, en 1989.
Perard quiere que esos bienes sean confiscados de forma definitiva, así como los dos lujosos apartamentos en el centro de París y 10 millones de francos generados por la venta de un inmueble similar.
Por otra parte, el embajador de Panamá en Francia, Aristides Royo, informó a través de la radioemisora RPC que en este caso el abogado del Estado panameño defendió a Noriega y sostuvo que el dinero utilizado para la compra de lujosas propiedades en París salió del Tesoro Nacional y no del narcotráfico.
Explicó que Panamá defendió esta tesis debido a que si se demuestra que Noriega compró estas propiedades con dinero del narcotráfico el gobierno francés se quedará con ellas, mientras que de lograr lo contrario, los bienes serían traspasados a al Erario panameño.