La Fiscalía Auxiliar indagó ayer al dirigente transportista de la provincia de Colón y miembro del PRD, Gilberto Soto, a quien se le imputan los presuntos delitos de posesión ilegal de armas de guerra y hurto de autos, luego que unidades de la Policía allanaran su residencia, el pasado martes.
Junto a Soto fueron detenidos Ricardo Martínez y Hugo Ortega, según se informó, este último logró evadirse de las instalaciones de la Policía, y se mantiene un operativo de búsqueda para recapturarlo y someterlo a indagatoria.
El dirigente transportista fue conducido a las instalaciones de la fiscalía auxiliar esposado, y a su entrada aseguró ser inocente y que tras su arresto, existía un trasfondo político por parte de otros dirigentes transportistas.
Las sumarias contra Soto se iniciaron cuando unidades de la Policía Nacional allanaron su residencia, para ubicar un auto hurtado en la ciudad de Panamá, propiedad de Alexis Morales, que mantenía una matrícula de otro vehículo, propiedad del dirigente transportista.
El propio Alexis Morales también rindió declaración jurada ayer ante la fiscalía auxiliar, en donde ratificó que el auto le fue robado en la ciudad de Colón y luego fue ubicado en la residencia del dirigente transportista.
A la vez Morales explicó que ha recibido una serie de presiones para retirar la denuncia presentada, pero que continuará con el proceso hasta el final. En la diligencia realizada en la residencia de Soto también se encontraron varias armas, entre ellas dos mini Uzi, una pistola 9 milímetro, una pistola calibre 45 y un chaleco antibalas de la Policía Nacional.
Según trascendió dos de las armas encontradas en poder de Soto, no tenían permiso y otra era un arma de guerra, cuya circulación está prohibida por ley y que tiene una sanción de más de dos años de prisión y tiene detención preventiva.
En tanto la dirigente transportista Luzmila Angulo, aseguró que Soto es una persona dedicada por entero a las actividades del transporte y que existe un claro matiz político tras el proceso abierto en su contra.
Por otro lado la fiscalía dispuso la ejecución de una serie de diligencias en la provincia de Colón, para determinar si Soto se encuentra relacionado con una supuesta red dedicada al hurto de autos, que luego son alterados y vendidos a terceras personas.
Las pesquisas realizadas hasta ahora señalan que la red, supuestamente, hurtaba los vehículos en la ciudad de Panamá y luego lo trasladaban a Colón en donde eran pintados y transformados para su venta.