El presidente de la Asamblea Nacional, Elías Castillo, informó que con los recursos se restaurarán y dará mantenimiento al Puente del Rey, Torre de la Catedral, Convento de las Monjas de la Concepción y al resto del Conjunto Monumental de Panamá Viejo, que mañana cumple 487 de fundación.
Las ruinas de Panamá La Vieja adquieren la categoría de Conjunto Monumental Histórico mediante la Ley 91 de 1976
En el 2003 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), eleva el conjunto monumental a la categoría de Patrimonio Mundial Cultural.
Debido a la celebración de la fundación de Panamá Viejo se realizan diversas actividades en el área.
Fundaciones como el Patronato de Panamá Viejo buscar rescatar el Monumento, el cual estuvo olvidado durante años por las autoridades gubernamentales.
El coronel Herrera fue encarcelado en 1990, acusado de intentar darle un golpe de Estado al recién ascendido al poder Guillermo Endara. Herrera fue recluido en la prisión de alta seguridad de Naos y su compañero de celda resultó ser nada menos que Alberto Enrique Torres, quien purgaba condena por un delito relacionado con drogas.
Un incidente estrechó la incipiente relación entre ambos. Torres sufrió un principio de infarto a altas horas de la noche y ninguno de los custodios se atrevió a atenderlo. Entonces, Herrera llamó por teléfono a un amigo médico, quien le dio instrucciones de cómo salvarle la vida al colombiano. Allí nació una bien cimentada amistad que terminó en compadrazgo.
Durante los tres años y ocho meses que compartieron celda, Herrera hizo amistad también con la entonces novia de Torres, Sonia Mosquera, a quien las autoridades ubican en la célula tres de la red de Rayo Montaño, a la cual se le atribuye el lavado de ganancias ilícitas.
Mosquera le pidió que le bautizara a la hija que esperaba en una ceremonia muy íntima que se realizó dentro del penal. Los gastos fueron costeados por Herrera, debido a la "precaria" situación económica que mantenían Torres y Mosquera.
Torres fue liberado en 1994 y Herrera asegura que no lo volvió a ver hasta el año 2002, cuando tuvo que mediar entre el colombiano y el mayor de la Policía, Marcio Herazo, en una disputa por la agencia de seguridad Pacific Security. Luego de un fuerte altercado entre Torres y Herazo, Herrera es designado gerente de la empresa para evitar mayores problemas entre ambos socios.
Una vez en la gerencia de Pacific Security, Herrera decidió incluir a la ahora esposa de Torres en la junta directiva de la empresa para que le "tocara algo" ante su difícil situación económica. Finalmente, las deudas de arrastre que tenía Pacific Security la hicieron colapsar.
Herrera admitió ante la Fiscalía de Drogas que le alquiló la residencia 23-A de Dorado Lakes, que es propiedad de su esposa Xenia de Herrera, a los Torres en B/.750 mensuales. El militar retirado sustentó que esta casa fue comprada en B/.123 mil en marzo de 2004 y cancelada en el 2005, con dineros aportados por su suegra y su señora.
El militar gozó de cierta simpatía política luego de su abrupta salida de la Policía Nacional por el movimiento contra Endara y hasta intentó conformar un partido pólítico, mediante el cual no descartó aspirar a la Presidencia de la República. Luego de una espectacular fuga en helicóptero del penal, Herrera fue liberado de los cargos de atentar contra la personalidad interna del Estado por falta de pruebas.
La situación económica de Torres al parecer había mejorado sustancialmente en pocos años. Para el 2005, mantenía una residencia en Brisas del Golf y un palacete de playa en Juanche, además de una camioneta Toyota Prado.
El matrimonio Torres figura entre los dignatarios de las sociedades anónimas Agropecuaria Talingo S.A. e Invermar del Caribe. Las autoridades también vinculan a Torres con Germán Pinzón, otro testaferro de Rayo Montaño en Nautipesca, la principal fachada comercial del capo colombiano en Panamá.
Torres vendió todas sus propiedades y abandonó Panamá en el 2005, pero no por el Aeropuerto de Tocumen; decidió enfrentar los peligros que le imponían las aguas del Atlántico para llegar hasta la comunidad colombiana de Turbo, en donde tiene una productiva finca que abastece de vegetales a la compañía multinacional Del Monte.
El colombiano salió de Panamá luego de una conversación que mantuvo por teléfono con Herrera, quien le comunicó que el entonces fiscal primero de Drogas, Patricio Candanedo estaba preguntando por él.
"Vea compadre, si usted anda en alguna cuestión rara, déjese de vainas, porque el fiscal está preguntando por usted, y si no anda en nada, entonces olvídese de esto", le reclamó Herrera a Torres. "Vea compadre, dígale al fiscal que yo ando en mi asunto en la finca", respondió el colombiano, antes de desaparecer y convertirse en un prófugo internacional de la justicia.