Tras una serie de disturbios y enfrentamientos, que incluso provocaron el incendio de un apartamento, las autoridades educativas ordenaron el cierre del Instituto Nacional y la separación de 150 alumnos.
Anastasia de Fernández, residente el apartamento 5-B del edificio La Gemelas en la Avenida de Los Mártires, bajó a realizar un mandado, cuando escuchó gritos de fuego, giró la cabeza y vio su casa envueltas en llamas.
Tres de sus sobrinas que dormían bajaron en toallas, por que no alcanzaron a ponerse nada más.
De acuerdo con algunos testigos, el incendio se inició cuando agentes de la policía, que reprimían a un grupo de estudiantes, lanzaron una bomba lacrimógena que ingresó por la ventana del inmueble.
Durante la protesta, los estudiantes destrozaron pupitres e inodoros, cuyos pedazos lanzaban a los policías.
El rector del Instituto Nacional, Carlos Mora, anunció el cierre del plantel y sanciones.
Alegó que la protestas surgió por rivalidades entre el FER-29 y el MJP, que intentan hacerse con el control de la dirigencia estudiantil.