Estados Unidos dijo no tener pruebas contundentes de que el ex presidente, Martín Torrijos recibió dinero del fracasado proyecto Centro Multimodal e Industrial (CEMIS), el escándalo de corrupción más grande en la historia del país.
Sin embargo, relatos y afirmaciones recopilados por la Embajada estadounidense apuntan a que Torrijos sí pudo estar vinculado al caso, y de que cuando el político fue presidente del país habría movido sus influencias para que el caso se mantuviera tapado o archivado en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Las fuentes de la Embajada de Estados Unidos, unas identificadas y otras no, dan por un hecho que el ex mandatario recibió dinero.
Incluso especifican que Torrijos habría recibido unos 150 mil dólares, junto a un grupo de legisladores, según un cable que el ex embajador William Eaton envió a Washington y que fue filtrado a Wikileaks.
Una de estas fuentes es el ex contralor Dani Kuzniecky, quien tuvo un encuentro con Eaton en junio de 2006. Allí le informó de las serias diferencias que estaba teniendo Torrijos con su primer ministro de Gobierno, Héctor Alemán.
Kuzniecky dijo que no tenía una relación directa con Alemán, pero que un día este, enfurecido, le confesó que estaba “harto de Torrijos” y que no entendía si el mandatario quería sacarlo del cargo de ministro.
“Mi posición en el Gabinete no es un regalo de usted. Tengo una posición en la dirección del partido. Me lo he ganado”, le dijo Alemán a Torrijos en una primera discusión, de acuerdo con Kuzniecky.
Los problemas de Alemán llegaron al oído de la ex ministra de Vivienda, Balbina Herrera, quien se presentó a la Presidencia a reclamarle a Torrijos y a Ubaldino Real por el trato al ex ministro.
El cable detalló que Herrera fue sacada de la oficina de la Presidencia, luego de una pelea “a gritos y maldiciones”. Herrera le dijo a Torrijos y a Real que ellos no sabían nada de política y que ambos se darían cuenta de eso “muy pronto”.
Ese mismo día, Alemán volvió a enfrentar a Torrijos, y lo amenazó de que él podía hablar. Kuzniecky dijo que Torrijos le respondió a Alemán afirmándole que él también podría hablar por el expediente.
La Embajada de Estados Unidos concluyó que ambos hablaban del CEMIS.
En el mismo cable, de junio de 2006, Eaton citó en su reporte a un legislador del PRD, sin dar su nombre, quien le confirmó que Alemán estaba molesto con Torrijos. “Si Martín piensa que Héctor se va a olvidar de este episodio, se equivoca. Héctor se vengará”, dijo el diputado al ex embajador.
La misma fuente agregó que Alemán era consciente del dinero que “ellos se embolsaron a cambio de la aprobación del CEMIS”, detalló el cable diplomático.
“Más importante aún, Héctor sabe sobre todos los negocios que está haciendo Torrijos en solitario y con Ubaldino Real”, dijo la fuente que citó la Embajada de Estados Unidos.
Antes de estas discrepancias, Torrijos y Alemán se habían enfrentado por la compra de un terreno en Costa Arriba de Colón.
“También eran socios en un negocio de venta de motocicletas a la Policía Nacional y quioscos en las prisiones”, notificó Eaton.
La larga historia. La ex embajadora estadounidense, Linda Watt, quien reemplazó a Eaton, también hizo sus reportes del caso CEMIS, y su vinculación a otros casos de posible corrupción como el nombramiento de los magistrados Winston Spadafora y Alberto Cigarruista, y la concesión del Puerto de Balboa a Hutchison Whampoa.
El 7 de abril de 2005, Watt reportó que el ex diputado Leopoldo Benedetti le dijo que “sabía a ciencia cierta que Torrijos aceptó un soborno grande del CEMIS cuando fue jefe del Partido Revolucionario Democrático (PRD)”.
Benedetti también señaló que en ese momento, Torrijos, siendo presidente de la República, estaba tratando de bloquear cualquier investigación del caso.
Para ese entonces, la recién nombrada procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, había solicitado la reapertura del caso CEMIS.
Watt dijo que tenía las sospechas de que el apoyo que tenía Gómez desde el Gobierno era más débil que antes de la reapertura del caso.
“Es demasiado pronto para determinar cómo Gómez responderá a las presiones del Gobierno”, resaltó la ex embajadora.