El embajador de Estados Unidos en Panamá, Simón Ferro, afirmó que los "amigos de Panamá" en el Congreso de Estados Unidos están gestionando algún tipo de ayuda económica para combatir el narcotráfico en este país.
Subrayó que los mil 600 millones de dólares que Estados Unidos entregará a Colombia para la lucha contra el tráfico de drogas no está condicionada y reiteró que esperan lograr una ayuda, de una suma menor, para Panamá.
Por otra parte, Ferro informó que una comisión oficial de Estados Unidos llegará la próxima semana a Panamá para investigar la situación de los polígonos de tiro con explosivos sin detonar para determinar si las autoridades panameñas administran estas áreas de manera hábil.
Explicó que la comisión estadounidense efectuará un análisis técnico de diversos temas sobre los polígonos, "pero principalmente sobre la hábil administración de Panamá".
Recordó Ferro que cuando Estados Unidos entregó los polígonos, le dio a Panamá un plan de administración de estas áreas, vehículos, equipos de comunicación y un manual de instrucciones para evitar tragedias.
Mientras que el canciller José Miguel Alemán advirtió que el Gobierno panameño "se tiene que poner los pantalones largos" y garantizar la seguridad de todo su espacio aéreo sin necesidad de que se establezcan ejércitos extranjeros en territorio nacional.
"Como país soberano tenemos que tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad del espacio aéreo y cooperar internacionalmente para combatir el problema de las drogas", apuntó Alemán.
Sostuvo que como Estado, Panamá tiene que buscar los recursos ya sea en el ámbito nacional o internacional para cuidar el país y contrarrestar el tráfico de drogas.
Manifestó que no comparte la opinión del jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Pablo Quintero Luna, de que el espacio aéreo panameño había quedado desprotegido con la salida de los norteamericanos.
Indicó que Estados Unidos tiene sistemas de radares muy efectivos, por lo que desde Cayo Hueso, donde se instaló el Comando Sur, puede captar cualquier nave que se mueve en el Caribe y Panamá.
Detalló que aquí en Panamá en la parte trasera de la Policía Nacional existe un sistema de radares que tiene como objetivo detectar cualquier nave ilegal que sobrevuele el espacio aéreo panameño.
Apuntó que el problema de la droga es internacional no sólo de Panamá y por ello, todos los países tienen que trabajar en forma coordinada dentro de un marco de respeto a la soberanía.
"El tráfico de drogas no debe servir de excusa para que en el país se restablezca alguna presencia militar extranjera, ya sea en la capital ni en la provincia de Darién", enfatizó Alemán.
El funcionario precisó que se han autorizado algunos sobrevuelos de naves norteamericanas ligadas con la lucha antinarcótico, cuyo destino es otro país y no Panamá.
"Esto es normal porque todas las naves deben pedir autorización para atravesar cualquier territorio extranjero que no esté dentro de su ruta", añadió el canciller.