En medio de la exigencia del sector obrero del país de que se aumente el emolumento básico a B/.500 mensuales, se instaló ayer oficialmente la Comisión Nacional de Salario Mínimo, la cual deberá tomar una decisión al respecto a más tardar en julio del próximo año.
Durante la instalación de la comisión la presidenta de la República, Mireya Moscoso, afirmó que le corresponderá a este organismo concertar con todas las fuerzas productivas del país para establecer una fórmula que permita elevar la calidad de vida de todos los panameños en un ambiente de paz laboral, productividad y equidad social.
Puntualizó que los empresarios y trabajadores deberán propiciar la creación de más y mejores empleos con una justa retribución al trabajo.
"Esperamos que en breve plazo se enmarquen los parámetros de desarrollo nacional, entendiéndolo como la conjugación de trabajo, la inversión y la producción", acotó Moscoso.
La comisión la presidirá el ministro de Trabajo, Joaquín José Vallarino y la conforman además Francisco Castro, del Ministerio de Economía y Finanzas; Andrés Avelino Jaén, de Comercio e Industrias; Juan José Franco, del MIDA; Xiomara Muñoz Tejeira, del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP).
También participan Augusto César Castillo, Luis León y Martín González del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO) y Walter Medrano de la Cámara Panameña de la Construcción.
Por su parte, el dirigente del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares, Genaro López, advirtió que existen las condiciones en la economía panameña para establecer el salario mínimo en B/.500.
"Tenemos los informes económicos que servirán de referencia donde se demuestra que este aumento en ningún momento pondrá en peligro la pequeña y mediana empresa, ni mucho menos a la gran empresa", manifestó.
Subrayó que el sector obrero del país estará muy pendiente de estas negociaciones y no permitirá bajo ninguna circunstancia que se juegue con las conquistas alcanzadas.
En tanto, el economista y asesor de la Comisión, Juan Planells, dijo que es necesario que el sector obrero no exija de antemano un aumento salarial de B/. 500 mensuales.
Aclaró que por el momento no es factible hablar de revisión del salario mínimo y también de un aumento general de salarios.