Washington -Sin restarle transcendencia internacional a la ceremonia protocolar del traspaso del Canal de la pasada semana, el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso ha decidido poner su mayor empeño a la celebración popular que se realizará a fin de año, según el legislador Marco Ameglio.
Ha prevalecido, dijo, el criterio expuesto por la presidenta de que se proyecta declarar el 31 como día de fiesta nacional con una serie de eventos artísticos y evocatorios del regreso de la integridad territorial panameña que tendrá efecto al mediodía de acuerdo a lo estipulado por los Tratados Torrijos-Carter.
Ameglio reconoció la entereza del ex presidente Jimmy Carter, que encabezó la delegación de su país a la ceremonia, a la vez que criticó la ausencia del presidente Bill Clinton que atribuyó a una "falta de madurez política" que, sostuvo, fue demostrada al no hacer mayor frente a los políticos conservadores de su país que temen por la seguridad del Canal.
Cuestionado sobre la aparente indiferencia popular ante los actos de la esclusa de Miraflores el pasado martes, Ameglio indicó que en parte esto se debió a la incertidumbre creada por la Casa Blanca al no revelar a tiempo de que Clinton no asistiría al acto.
"Todos en el pueblo de Panamá están claro de que esa ceremonia era una celebración protocolar y no popular, más vinculada a ver quién venía y si venía o no," declaró el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional en una entrevista telefónica con este corresponsal.
Como en el exterior fue captada la irritación que la ausencia de Clinton y la secretaria de Estado Madeleine Albright causó en círculos gubernamentales panameños, se le solicitó a Almeglio que ofreciera unas reflexiones "espontáneas e informales" de los eventos.
El legislador, militante del partido oficial arnulfista, dando rienda suelta a sus emociones del momento, afirmó: "Si bien este era un acto protocolar, dado como se sabe, los panameños recibiremos oficialmente el Canal el 31 de este mes y que ese día será realmente la fecha que ya se anuncia como fiesta nacional, en que solos, nosotros, haremos nuestras celebraciones populares y los correspondientes actos de formal traspaso y recibo del Canal, el evento sirvió para resaltar ante la comunidad internacional, la lucha y el anhelo de muchas generaciones de panameños por alcanzar nuestra plena soberanía y administrar nuestro más destacado patriotismo, de la misma manera en que manifestábamos nuestro compromiso ineludible de hacerlo con responsabilidad y decoro.
"En lo personal, sentí profunda emoción, el discurso de la presidenta me pareció vibrante, completo, nacionalista, de unidad nacional y optimista respecto al futuro de la vía acuática y su transparente y eficiente administración en manos panameñas, libre de las injerencias de la política criolla.
"Fue un mensaje completo, como dije antes, y todos los aspectos tratados en el mismo, importantes para transmitirse a la comunidad internacional, en especial a nuestros hermanos del hemisferio que más nos han acompañado en esta lucha y de particular relevancia para la comunidad marítima y el comercio internacional."
En referencia a la ausencia de los funcionarios de la cúpula de la política exterior de Estados Unidos, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores anotó: "De la notable ausencia de las autoridades norteamericanas, sólo puedo decir, como nos dijo el mismo rey de España, en la audiencia privada que nos concediera junto a la presidenta, la ministra de la presidencia y el
canciller, "que lástima".
"Se lo han perdido ellos. Por falta de madurez política el presidente Clinton en vez de rechazar los infundios y las manifestaciones retrógradas de algunos sectores, se dejó intimidar y les hizo sentir mas bien que tienen la razón.
"En esta era de cambios en las relaciones entre los grandes y los chicos sólo se hubieran echo más grandes si se inclinaban ante un pequeño como Panamá para demostrar su grandeza al hacerlo que es justo y regresarle con gusto y humildad lo que le pertenece.
"Ciertamente mandaron al mundo entero otra señal, una señal equivocada. Qué lástima, de todas maneras irremediablemente el Canal es nuestro y ellos en vez de engrandecerse parecieron unos enanos".
Comentando en más detalle el discurso de la presidenta Moscoso, Almeglio expresó algún reparo a la distinción que tuvo para el general Omar Torrijos, quien fuera su adversario, anotando que este no actuó por si sólo, sino como parte de un proceso nacional, aunque aceptó que muchos no estarían de acuerdo con su reserva.
"Yo quizás hubiera aprovechado para expresar más claramente al mundo y eso hay muchos que lo entienden diferente, que esta no era la consecuencia exclusiva de la participación de una persona en su logro, Torrijos, a quienes nos opusimos en su momento, quienes hoy gobernamos por el régimen de facto y represivo que el dirigía en Panamá durante la firma de los tratados", anotó.
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