El Gobierno rechazó las tres solicitudes que presentaron los gremios transportistas para evitar una huelga nacional.
Paralelamente, anunció que lo único que puede hacer es comunicar a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) los serios perjuicios que produce en los países pequeños como Panamá, el aumento desproporcionado del combustible.
El ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, apeló a la buena voluntad de los transportistas y les pidió que no declaren un paro nacional.
Los transportistas emplazaron al Gobierno a que antes del próximo jueves dé una respuesta a su pliego de peticiones, cuyo principal punto es la disminución del impuesto del combustible para que bajen los precios.
Jácome explicó que en la carta, enviada por la presidenta Mireya Moscoso a la OPEP, plasma la incertidumbre panameña por el incremento en los derivados del petróleo, que a nivel internacional andan por el orden de los B/.41.00.
Estos exorbitantes precios no se habían alcanzado desde la escasez producida en el Medio Oriente cuando Irak invadió a Kuwait.
El titular del MICI dijo que no es viable la reducción del impuesto al combustible, pues los B/.130 millones que se generan de esta renta son destinados para subsidiar el costo del aumento en los cilindros de gas de 25 libras y parte de la energía eléctrica.
Agregó que la propuesta de los transportistas debe hacerse por medio de un proyecto legislativo que contenga una renta sustitutiva para este ingreso.
Otra propuesta transportista fue congelar el precio, lo que según las autoridades no es viable, pues vulnera los principios de la libre oferta y demanda. Así mismo, encontraron no viable la alternativa de otorgar un financiamiento adicional, pues esta medida depende privativa y exclusivamente de las entidades bancarias.
Mientras el presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, Raúl Delvalle, dijo que Panamá no puede hacer nada para evitar las fluctuaciones del combustible, porque no somos productores de petróleo.
Consideró que si el Gobierno accede a reducir el impuesto de importación afectará severamente la situación económica del Estado, debido a que crea un desbalance en la economía nacional. Delvalle dijo señaló que una huelga nacional del transporte no solucionaría el problema, ya que el Gobierno no puede controlar el alza internacional.
Los transportistas han advertido que no pueden seguir cargando el alto costo del combustible.
Gobierno rechaza pliego presentado por transportistas
El próximo jueves vence el plazo dado por la dirigencia del sector para obtener una respuesta a sus exigencias.