"Yo estoy vivo", dijo Luis Contreras, quien siente que su futuro es incierto y que el gobierno tiene responsabilidad por lo que sucedió en el autobús de la ruta Corredor Norte que tomó el pasado 23 de octubre para concretar un trabajo que no se realizó.
"No se qué hacer ahora, quiero que el gobierno reaccione hasta que pueda trabajar", dijo Contreras.
Sabe que el Estado no quiere ser responsable del accidente causado por el mal estado de un transporte público.
Luis Contreras tiene que vivir con un acondicionador de aire, ya que no puede recibir calor, porque siente un fogaje en su cuerpo. Esto ha provocado que la tarifa por la energía eléctrica le haya subido B/.50.00.
Así mismo tiene que cargar con las cuentas de los medicamentos que debe utilizar para sus quemaduras.
Ahora lo que más apremia es comprar una prenda compresiva, un especie de vestido para aplanar y apretar la piel donde están las quemaduras. El costo es de B/.700.00, los cuales Luis no tiene.
Las quemaduras en su cuerpo se están sellando. Es en mayo próximo cuando deberá hacerse dos operaciones: una en el brazo derecho, que mantiene inmovilizado, y otra para la reconstrucción de sus orejas.
Su esposa le ayuda y ha dejado de trabajar para cuidarlo. Prácticamente viven de la caridad.
Emocionalmente Luis se siente bien, trata de no acordarse de lo sucedido en el accidente que dejó 18 personas muertas, porque tiene que enfrentar la realidad de sobrevivir ante las adversidades.
Sus abogados lo acompañarán durante el proceso de recuperación, y le ayudarán a lograr una indemnización.
No obstante, sabe que la situación del proceso que se ventila en la Fiscalía Primera de Circuito Penal no le favorece a las víctimas. "A la fiscal la están presionando, hay muchos intereses", afirmó.
La víctima del bus B-06 quiere el dinero para poder mantener a sus tres hijos, de 15, 13 y 11 años.
Además del dolor causado por las quemaduras, Luis enfrenta el saber que se acercan las clases y no ha podido comprar los uniformes y útiles a sus pequeños. Su deseo es que estudien para ser unos excelentes profesionales.