En medio de una cruel zozobra y terror, vive un grupo de reclusas del Centro Femenino de Rehabilitación, que a diario son acechadas por un conjunto de seis detenidas.
Y este temor no es para menos, pues estas privadas de libertad se aprovechan de la falta de seguridad en las celdas para, con arma blanca en mano, despojar de las pertenencias al resto de la población de este penal, así como agredirlo físicamente.
Esta información fue corroborada por el jefe del Sistema Penitenciario, Luis Gordón.
Perfiles. Las integrantes del minúsculo grupo de rebeldes son jóvenes sindicadas por delitos que van desde homicidios hasta narcotráfico, dijo Gordón.
Agregó que son féminas que tienen alrededor de cuatro meses de estar en este centro de rehabilitación, ya que precisamente por su mal comportamiento fueron trasladadas de Colón y Chiriquí a Panamá.
Gordón confirmó que ha recibido denuncias de las reclusas afectadas y de abogados y que en el pasado ordenó más presencia de custodios en la sección de alta seguridad, donde están internadas las indisciplinadas.
No obstante, sí reconoció que esta orden no ha sido cumplida a cabalidad y que es de su conocimiento que el pequeño grupo de insubordinadas deambula por todo el penal.