No se manejan cifras exactas sobre cuántas son; sin embargo, lo que está claro es que los moradores tienen que hacerle frente a los orates e insectos que se apoderan de estas estructuras.
Panamá América hizo un recorrido por varios puntos de la ciudad, luego de recibir varias denuncias.
En la urbanización Las Américas, en Las Mañanitas, encontramos al menos tres casas abandonadas.
Allí los vecinos temen por su seguridad, pues manifestaron que en horas de la noche éstas son habitadas por orates, quienes las utilizan como dormitorios.
Según Rolando Lorenzo, quien vive en esta urbanización al lado de una de estas residencias, los orates se han llevado hasta las puertas y ventanas de la vivienda, permitiendo la entrada de delincuentes que ponen en riesgo su seguridad.
La situación es similar en calle quinta Colonias del Prado, en el corregimiento de Juan Díaz.
Urbano Palacios, contó que la residencia No. 603, ubicada al lado de su casa, está deshabitada.
"Esta casa nunca fue vendida por la empresa encargada de la construcción de las viviendas, por lo que los herbazales se han apoderado de la infraestructura".
Palacios, por más de 18 años, ha tenido que soportar la gran cantidad de ratas, mosquitos, comején y otros insectos que lleguen hasta su vivienda.
Por otro lado, indicó que los orates también han tomado la casa como dormitorio, por lo que dentro de ésta se puede observar un colchón y gran cantidad de desperdicios.
Los vecinos han solicitado a los dueños de la propiedad que coloquen una cerca, pero los esfuerzos han sido en vano. La vivienda continúa sin puertas, ni ventanas que puedan impedir el paso de delincuentes.
Palacios está alarmado porque en cualquier momento él o su familia podrían ser víctimas de malhechores que encontrarían fácilmente refugio en ese lugar.
De acuerdo con Eliécer Barsallo, coordinador de corregidurías de la Alcaldía de Panamá, mediante llamadas telefónicas de personas afectadas o a través de los inspectores que trabajan para esta institución, ellos pueden percatarse de la falta de mantenimiento de estas viviendas que permanecen deshabitadas.
Luego, a través de los jueces de aseo se les manda una citación para que le den el mantenimiento respectivo a las viviendas.
De no cumplir con la ley se les puede imponer multas que van desde B/.5 mil hasta B/.10 mil.
Barsallo manifestó que estas disposiciones están inscritas en el Decreto No.2025 sobre la basura y otros temas referente al ornato en la ciudad de Panamá.
En corregimientos como San Felipe y Santa Ana los viejos caserones también constituyen un peligro para los vecinos de estas estructuras.
Mientras que en San Francisco, una vivienda que se ha convertido en un problema para los residentes es la del ex dictador de Panamá, Manuel Antonio Noriega, pues está y las autoridades no han explicado qué pasará con ésta.