Aunque se ha registrado un descenso de las aguas del río Chiriquí Viejo, las que se desbordaron a la altura de los corregimientos de Baco, Progreso y Nuevo México, en Barú y Alanje, el Sistema Nacional de Protección Civil mantiene los monitoreos.
Un total de 301 personas se vieron afectadas, por el desbordamiento del río.
Luis Francisco Sucre, director del SINAPROC, informó que se habilitaron dos albergues y se entregó a los afectados artículos de primera necesidad como alimentos secos, agua embotellada, equipos de limpieza y colchones.
Agregó que aproximadamente 70 personas se encuentran albergadas en la escuela de Chiriquí viejo, ubicada en Alanje y otras 137 en la escuela de Majagual, en el corregimiento de Baco.
Las afectaciones no sólo se presentaron en las viviendas sino en las plantaciones de plátano.