L a fiebre por la compra y venta de cobre, está dejando a sectores de la población incomunicada. Este es el caso de los moradores de la calle principal de Don Bosco, Sinaí, en el distrito de San Miguelito.
"Recuerdo bien la fecha que nunca se me va a olvidar. Fue el 8 de agosto del 2006 que nos quedamos sin teléfono, porque los "piedreros" hurtaron los cables de las conexiones", fue la primera frase que la moradora del sector Ana Teresa de García, dijo al Panamá América.
"Aquí la gente de Cable & Wireless ha venido a las casas para que llenemos unos papeles de solicitud de teléfono, y nada, ya vamos para dos años en esta situación", recalcó.
Otra de las afectadas, la señora Diana Ledezma, expuso su caso personal. Hace varios días, su hijo se enfermó y no tenía donde llamar porque era tarde en la noche y como el área es muy peligrosa no logró comunicarse con un taxi.
A pesar que algunas abarroterías tienen teléfono celular, para ella no es lo mismo que si tuviera uno en su casa.
Don Bosco, al igual que otros sectores de la provincia de Panamá y el interior del país, es víctima del hurto de cables de cobre y fibra óptica, provocando la interrupciones en el servicio de telecomunicaciones.
Por este delito cometido por personas que se dedican a la reventa de cobre, se afecta los servicios de usuarios residenciales y comerciales.
Alternativa
Ante esta situación en Don Bosco, el señor Ramiro Velásquez, propietario del "Lavamático Johana", habilitó un teléfono celular que funciona como si fuera uno público.
"Yo conseguí con Movistar un aparato al que se le mete un celular, igual a los que alquilan por minuto los muchachos en la calle, de allí sale un cable que se conecta a un teléfono donde las personas echan la plata y hablan normal", dijo Velásquez.
"Nos hemos visto en la necesidad de utilizar eso, porque no hay líneas y no se cuando las van a poner", manifestó.
Para Velásquez el negocio no le es muy rentable, porque cuesta ponerlo, pero él para ayudar y darle un servicio a la comunidad, lo tiene.
Narró que en una ocasión optó por quitarlo y la gente le pidió que lo pusiera de nuevo porque era la única de comunicarse, por eso lo tiene todavía.
"Por aquí no hay línea, no hay teléfono y la gente necesita hacer una llamada de emergencia no hay, entonces utiliza este. El precio que le tengo es igual al que cobran en los celulares de 25 centavos el minuto, larga distancia también es igual", dijo.
Respuesta.
Sobre la problemática en Don Bosco, la empresa telefónica Cable & Wireless comunicó que tienen conocimiento de esta anomalía en este sector de San Miguelito.
Un portavoz de esta compañía indicó que han respondido poniendo nuevamente los cables, pero se los vuelven robar.
También señaló que actualmente están junto con la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), buscando un mecanismo para contrarresta esa situación que también se presenta en otras comunidades.
Por el momento, hace un año y medio se creó el Decreto Ejecutivo Nº 74 del 27 de septiembre del 2006, que regula las actividades relacionadas con la compra y venta de cables, incrementando las penas por este delito, con el nuevo Código Penal, aprobado mediante Ley 14 del 18 de Mayo del 2007.
En tal sentido Cable&Wireless reitera a la comunidad panameña que denuncie estos actos vandálicos, reportándolo a la línea gratuita *966 desde cualquier teléfono de esta empresa establecido en el país.