"Es la impunidad lo que facilita la práctica de actos de tortura", puntualizó.
El Complejo Penitenciario La Joya mantiene la mayor cantidad de denuncias por maltratos y torturas a los privados de libertad.
Entre las denuncias presentadas a la Defensoría del Pueblo, se encuentran agresiones físicas y verbales, amenazas, quemaduras de segundo y tercer grado con bombas lacrimógenas, impacto con arma de fuego, laceraciones, fracturas, requisas al desnudo a familiares y también a detenidos.