"Yo tengo sietes amparos", así lo afirmó el catedrático Miguel Antonio Bernal, ante el atropello y persecución que tienen las autoridades de la Universidad de Panamá en su contra, en este caso refirendose al Rector Gustavo García de Paredes.
Asegura que está siendo objeto de una series de violaciones a la ley de una manera desorbitante e impune. "Hemos llegado a un punto en que la CSJ no hace valer el amparo. El Rector está desacato".
De estos sietes amparos, dos ya han sido admitidos, uno el 6 de abril y el otro 13 d abril. "Una vez admitido el amparo automáticamente se debe suspender toda diligencia, el Rector y el Decano han acelerado todo tipo de medidas sacarme de la planilla, de organización docente, del seguro social, borrar mi código de profesor y amenazar a los estudiantes". explicó.
Denunció a algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, por estar sentado del amparo y violar el proceso. "Estamos en manos de arbitrarios, en la Corte y en la Universidad de Panamá".
"Después que el amparo fue admitido ellos enviaron una nota expulsandome, confirmando la expulsión de un acto totalmente arbitrario. Yo no he sido escuchado, es suficiente motivo para que se pare todo", sentencia Bernal.