S eis niños que fueron abandonados por su madre, desde hace seis años, volvieron a derramar sus lágrimas al darse cuenta de que las esperanzas de que ella volviera para la Navidad se esfumaron, pues se quedaron nuevamente esperándola, pero aún conservan la ilusión de verla en año nuevo.
Mitzi Urriola es una de las niñas, ya tiene 13 años, dijo que luego del abandono de su madre, viven con su padre y la abuela, intentando salir adelante con los problemas, pero que el mayor de sus sueños es que ella vuelva y deje atrás lo que causó la separación con su papá.
Alegría.
A pesar de la tristeza que los embarga por la ausencia de su madre, los niños y su abuela, Teófila Urriola, de 81 años, quien los cuida, recibieron una buena noticia, y es que ya podrían dejar la casa donde residen, y que se les está cayendo encima, por una nueva que construyeron especialmente para ellos.
La sorpresa se las dio la Policía Nacional, que junto al MIDES, MIVI y otras instituciones, colaboró para que este regalo fuera una realidad.
Pero no es solamente una casa lo que necesitan estos niños, también les hace falta ropas, zapatos una mejor alimentación, pues su padre sólo trabaja de vez en cuando limpiando terrenos , no tiene un trabajo fijo, por lo que muchas veces no hay para comer, además necesitan atención médica especializada para que puedan aceptar la ausencia de su madre y dejen de sufrir.
Por su parte, Yadira Urriola, otra de las niñas abandonadas por su madre, dijo a este medio que llevan muchos años llorando y esperando, y le pide -junto a sus hermanitos- a su mamá, que ahora reside en la comunidad de Sige de Calobre, que regrese y olvide lo que pasó con su padre porque lo que más añoran es ser felices como antes.
Efectos.
El sufrimiento que les ha causado el abandono de quien les dio la vida, a los hermanitos Urriola, los ha afectado seriamente en su rendimiento académico.