María Eugenia “Maruja” Herrera fue restituida ayer por el presidente Ricardo Martinelli, como directora del Instituto Nacional de Cultura (INAC).
Esta decisión del Ejecutivo se da una semana después de que su padre, el diputado José María Herrera, se cambiara del panameñismo a Cambio Democrático (CD).
La actual directora del INAC fue destituida por Martinelli el pasado 1 de septiembre, luego de que se diera la ruptura de la alianza entre el Partido Panameñista y CD. En ese entonces, Herrera se resistía a dejar el cargo, por lo cual presentó una reconsideración.
En ella, “Maruja” afirmó “que en todo momento, durante el desempeño de mis funciones, he prestado mis servicios con alto grado de responsabilidad y eficiencia, procurando siempre el mejoramiento y desarrollo de la cultura nacional”.
La funcionaria, actualmente, dirige la Secretaría de la Mujer dentro del panameñismo, por lo que, de no renunciar, no se descarta que se le inicie un proceso disciplinario.
El fiscal del partido fundado por Arnulfo Arias, José Isabel Blandón, manifestó que si Herrera se mantiene en el colectivo, habría que analizar la posibilidad de un proceso.
No obstante, “Maruja” expresó que aceptó volver al cargo porque está interesada en trabajar por la cultura en el país.
“Yo no soy política, soy artista”, señaló.
Agregó que ha trabajado en instituciones públicas en los últimos cincos períodos y siempre lo ha hecho por el país.
Sobre su cargo en el panameñismo, dijo que tomará una licencia, y si es necesario renunciar, lo hará.
“Ahora me dedicaré de lleno a trabajar por la cultura y no quiero hablar de política”, expresó emocionada .