El proyecto hídrico que comenzó su construcción el pasado mayo de 2011, es una represa hidroeléctrica que no desvía el agua a través de un túnel o un canal, ya que el agua tomada del distrito de Tolé genera la electricidad necesaria y regresa al río de manera intacta, explicó Lasso Vaccaro.
En cuanto a las denuncias generadas por la comarca indígena de que el proyecto Barro Blanco forma parte de las consideradas áreas anexas a las protegidas por la ley, el vocero indicó que la misma está situada en el distrito de Tolé y en un 100% fuera de tales áreas protegidas.
Barro Blanco, empresa de capital centro americano y recurso humano panameño conformado por unas 100 personas, es una empresa que no está vinculada con ningún gobierno a pesar de que la Secretaría General de Energía, a lo largo de los años y diversos gobiernos, ha mantenido una política de independización de la energía termoeléctrica, detalló el vocero en Telemetro Reporta.
En referencia al beneficio que deberían obtener los moradores aledaños al proyecto hidroeléctrico, Lasso explicó que empresas como la suya tiene que dar el 1% de su beneficio para que la oficina de electrificación rural ofrezca a los moradores el servicio eléctrico.
Sin embargo, así como las becas Ifarhu hay muchas que son desaprovechadas por los moradores, comparó Lasso.
"Nos hemos comprometido a dar el 20% de nuestros beneficios a las comunidades de Cerro Viejo, Bella Vista, Veladero y Bacaba", indicó el representante de la empresa Genisa.