Las dos personas encontradas en el área de Chimán fueron torturadas y fallecieron a causa de heridas punzocortantes. Los cadáveres permanecieron a la intemperie por más de dos semanas.
En la necropsia practicada por el Instituto de Medicina Legal se estableció que ambos cuerpos tenían heridas en diversas partes del cuerpo, hechas con un objeto punzante, que podía tratarse de un cuchillo o un machete.
De acuerdo con el examen, una de las víctimas fue degollada, ya que presentaba una profunda herida en el cuello.
También se informó que la exposición a los elementos, ambos cuerpos fueron víctimas de animales de carroña que les causaron lesiones en diversos miembros. Se cree que son colombianos.