El primer día que abrió el Hospital Luis "Chicho" Fábrega, ya presentaba irregularidades en su infraestructura y fallas en el equipo.
Este nosocomio se construyó con un crédito que otorgó España a Panamá por B/ 200 millones, para la edificación de obras y dotación de equipos sobre todo en las áreas de salud y educación.
Como en las licitaciones solo podían participar empresas españolas, la compañía Dragados y Construcción, S.A. fue la encargada en entregarlo; sin embargo, lo hizo con deficiencias en su infraestructura y anomalías en el equipo.
La primera irregularidad que encontraron las autoridades en el "Chicho" Fábrega fueron las fallas en el diseño.
El salón de operaciones estaba comunicado con la unidad de cuidados intensivos, y para entrar a cuidados intensivos había que atravesar todo el salón de operaciones, lo que no es recomendable en un nosocomio.
Ante este diseño, el Estado tuvo que realizar una inversión de miles de dólares, para reestructurar la división entre ambas salas.
Además, observaron la ausencia de áreas importantísimas que inexplicablemente no fueron contempladas en el diseño original, entre ellas: cuartos para almacenar los medicamentos y salas de laboratorio, áreas para preparar a los pacientes de cirugías y de limpieza.
Pero esta triste realidad va más allá. Aunque la empresa española había certificado que todos los sistemas del hospital habían sido probados, los ventiladores de la cocina y la lavandería estaban colocados al revés.
Aparte de esto, había forros de aluminio muy golpeados, no habían realizado las mediciones de caudales de aire, no se había verificado la temperatura en áreas críticas como neonatología y la quirúrgica.
Como si esto fuera poco, el quirófano asignado a maternidad no contaba con la trituradora de placenta, resucitadora, incubadora, pesas para recién nacidos. Aparentemente solo le colocaron una lámpara de techo para que las mujeres no dieran a luz a oscuras.
Incluso los baños por estar construidos de "gypsum" tuvieron que ser cambiados por covintec, ya que se deterioraron.
(Busque mañana las anomalías que se dieron en la Universidad de Panamá, con el préstamo español).
Capacitación del personal que manejaría el equipo fue una farsa
La capacitación del personal que manejaría el equipo del Hospital “Chicho” Fábrega fue una farsa.
Por medio de una nota del 11 de noviembre de 1999, la ex directora del nosocomio, Belinda Cambra, les certifica a las altas autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), que los supuestos funcionarios capacitados no sabían cómo usar los equipos.
En la misiva, Cambra precisa que la capacitación del personal, a pesar de haber sido pagada por el Estado, según consta en el contrato con la empresa española, se realizó sin un perfil del personal a capacitar, sin un protocolo y sin evidencias de retroalimentación, ya que no había ningún documento que lo acreditara. Sólo una lista de asistencia era la prueba.
En ese sentido, cuando cuestionaron al personal del salón de operaciones, el mismo manifestó que al momento de ser capacitados en los monitores, la persona designada para entrenarlos no sabía el uso de los equipos.
Aunque se detectó esta situación, el Estado nunca presentó la queja a la empresa Dragados del por qué no se capacitó al personal, y tuvo que invertir unos B/ 225,000 para entrenar a varios funcionarios que manejarían el equipo en áreas como enfermería, salón de operaciones, laboratorios y otros departamentos.