Según el doctor Mario Rodríguez, pediatra del HDN, este trimestre representa el período en que se refuerza la atención dado a la mayor demanda de pacientes, con la incorporación de mayor cantidad de funcionarios y horas médicas dedicadas atender a los infantes afectados.
Sin embargo, señala a panamaamerica.com.pa, que algunas veces no hay mucho espacio "porque el hospital no ha podido crecer", agregando que en casos especiales no cuentan con suficientes respiradores, por lo que tienen que dárselos a los recién ingresados.
Por estas razones, en el cuarto de urgencias del Hospital del Niño deben clasificar a los pacientes que ingresan como "no urgentes", "urgentes" y "muy urgentes", siendo estos últimos atendidos en un tiempo inferior a los veinte minutos, dependiendo del caso, señala el especialista.
Esta labor la realizan médicos en formación que trabajan en cualquiera de los tres turnos. Durante el primer turno, de 7:00 a.m. a 3:00 p.m. unos 212 pacientes (53%) ingresan al HDN manifestando cualquier enfermedad sin especificar, mientras que en el turno de 3:00 p.m. a 11:00 p.m. el ingreso disminuye a 148 niños enfermos (37%), y finalmente, el horario nocturno de 11:00 p.m. a 7:00 a.m. queda para atender a un aproximado de 40 menores afectados (10%).
Para hacer frente a estos números, el HDN cuenta con 22 médicos especialistas, unos siete médicos internos, cinco residentes de apoyo provenientes de otros hospitales, además del personal técnico y de enfermería.
A diferencia de los adultos, los casos de cuadros respiratorios de los niños es mayor, debido al descuido en las escuelas, donde la desobediencia a las reglas de higienes son mayores.
"En los maternales habrán muchos más infectados que en escuelas de estudiantes de mayor edad", establece el doctor Rodríguez, a lo que agrega que el problema reside también en que "muchos familiares mandan a sus hijos enfermos y se forman círculos viciosos".
Sin embargo, el galeno invita a la población en general a consultar a un especialista facultativo y no aplicar la automedicación, si llega a persistir la fiebre por más de 48 horas, ya que el cuadro comienza con una rinofaringitis, complicándose con una bronquitis o neumonía, lo que puede llevar al enfermo a correr con peligro de muerte, producto de una neumonía diseminada.