Nación

Hospital sin capacidad para atender casos de insuficiencia


"A los médicos de la Sala de Nefrología del Hospital Santo Tomás les toca ser dioses" para decidir cuáles pacientes reciben el tratamiento de diálisis y así aumentar sus esperanzas de vida, señaló ayer el presidente de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiares (ANPIREF), Pedro Vargas. De acuerdo con Vargas, el problema de insuficiencia renal crónica es "muy serio y grave", porque los casos van aumentando considerablemente y el Santo Tomás en la actualidad tiene una capacidad para aproximadamente 20 pacientes.
"Y lo más grave es la cantidad de pacientes no asegurados que mueren por no entrar en diálisis. No tenemos cifras precisas, porque no hay acceso a la información. Allí ocurre una situación grave, lo mandan al interior a morir", acotó. Reiteró que no se trata de pacientes que no tenían esperanza de vida porque si hubiesen recibido el tratamiento a tiempo estarían vivos.
Sin embargo, el ministro de Salud, Fernando Gracia, negó que esto sea así y aclaró que el hospital tiene un programa de hemodiálisis con criterios de inclusión y exclusión donde llega la mayor cantidad posible de pacientes. Informó que en la región de Azuero se está construyendo una Unidad de Diálisis para concentrar a toda la población de las provincias centrales no asegurada. Precisó que el proyecto está bastante avanzado y antes que finalice el presente año se inaugurará para brindar atención a los pacientes del área.
Al ser interrogado sobre si es cierto que los pacientes con problemas de insuficiencia renal crónica mueren por falta de atención, Gracia manifestó que se trata de personas que están "expuestas a complicaciones y reconoció que tal vez la demanda no está totalmente cubierta". "Puede ser que la demanda de salud no está cubierta en un 100 por ciento, pero los pacientes que llegan a las instalaciones del Santo Tomás y clasifican se les brinda la atención porque hay algunos que no se clasifican por tener un problema muy crítico de salud", sustentó Gracia.
Explicó que se trata de criterios médicos que están muy bien establecidos a nivel mundial y quizás la falta de recursos también afecte al sistema. Señaló que en dos ó tres años cuando se tenga el nuevo hospital se realizarán los transplantes en el Santo Tomás, porque el actual hospital no tiene la capacidad que requiere una intervención de esta índole. "Con mucho gusto el Santo Tomás colaboraría en la atención de transplantes y en un futuro en la Unidad de Azuero", adelantó el funcionario.
COSTOS ELEVADOS
El presidente de ANPIREF, Pedro Vargas, reconoció que se trata de una enfermedad, cuyo tratamiento e insumos que utilizan son muy caros. Agregó que solo en la provincia de Colón la Caja de Seguro Social gasta B/.80 mil en insumos. El tratamiento de un paciente con problema de insuficiencia renal crónica a través de hemodiálisis representa una inversión de aproximadamente B/.2 mil mensuales a la CSS, debido a que cada sesión tiene un costo de B/.105 y requiere de 12 mensuales. Mientras que la diálisis peritonial de acuerdo a un estudio conlleva un gasto de un millón anual.
Indicó que el problema de insuficiencia renal sigue creciendo, sólo en los Estados Unidos se estima que de 300 mil pacientes la cantidad pasará a 600 mil. "Teníamos muchas esperanzas con la llegada de la presidenta de la República que es hija de una paciente de insuficiencia renal crónica. La presidenta hizo una propuesta pública para la construcción de una Unidad de Diálisis en Azuero, pero que trajo polémica por los intereses del señor Antadillas, que es dueño de una unidad de hemodiálisis en Panamá que funciona con seguros privados", apuntó.
Al respecto el ministro Gracia, señaló que desconocía si era así porque es una Unidad que está licitada y adjudicada. "No conozco porque esa Unidad ya está licitada y adjudicada y no sé quiénes brindarán el servicio, pero se trata de un servicio del Estado y no de una compañía privada", aclaró. Algunos gobiernos han buscado subsidios a nivel internacional y estamos hablando de un problema nacional e internacional. "Los que no tienen seguridad social tienen muy poca oportunidad tan poca que simplemente mueren", recalcó el dirigente de ANPIREF, Pedro Vargas.
Planteó que en la actualidad en Chiriquí solo se brinda atención a los pacientes asegurados, en Colón a asegurados y no asegurados y en el Santo Tomás hay que pasar un filtro de 20 pacientes. Detalló que no es que no quieran atender a los pacientes no asegurados sino que no hay la capacidad para hacerlo, y agregó que el peso de esta enfermedad es llevado por la CSS.
Vargas, quien hace tres años recibió un transplante de riñón en Colombia, informó que en los próximos meses entrarán al programa 40 nuevos pacientes y en la actualidad en la Unidad de Análisis del Complejo Hospitalario Metropolitana hay alrededor de 270; en Chiriquí, 40 y Colón, 28.
AFILIACION Y DETERIORO DE VIDA
Vargas indicó que debido a la amplitud de la actual Ley Orgánica de la CSS un porcentaje significativo de los pacientes que reciben tratamiento de diálisis se afilian a la entidad, luego que descubren la enfermedad. "Esto constituye un gasto mayor a la institución y podría ser un fraude porque reciben los beneficios", anotó.
Precisó que lo mejor para los pacientes de problemas renales es el transplante porque brinda una mayor calidad de vida debido a que los tratamientos de diálisis a la larga deterioran la salud. "Por lo general no verás a pacientes que lleven más de cinco años recibiendo diálisis, a lo máximo diez años, porque la salud se deteriora", sustentó. "Algunos de los pacientes que recibían diálisis cuando yo también recibía han fallecido porque no tuvieron la oportunidad de un transplante", afirmó.
TRANSPLANTES Y PROYECCIONES FUTURAS
Para el director de la CSS, Juan Jované, la institución trata de darle una esperanza de vida a los pacientes con problemas renales y detalló que quieren abrir el compás para que viajen no solo a Medellín sino también a Cali. "Hay que darle la atención y somos conscientes que la mejor solución es el transplante, pero existe una falta de donantes en Panamá", agregó. Jované indicó que han tratado de ser lo más consecuentes con los pacientes de hemodiálisis y hablarán con la Junta Directiva de la institución para ver en qué medida se les ayuda. Según Vargas, en los últimos dos años se han realizado 13 transplantes cadavéricos en el Seguro Social, y coincidió con Jované en que el principal problema es la falta de donantes.
"No hay donantes... el programa es lento pero está dando sus pasos. Lo que hay que esperar son las respuestas de la población, que vaya madurando", expresó Vargas. Sin embargo, la Junta Directiva está cuestionando los viajes y costos al exterior y aprobó el Reglamento sobre Prestaciones Médicas en el Exterior cuando no se brindan en Panamá, el 29 de octubre de 1999 sin la consulta de los pacientes, el cual establece que sólo pueden subsidiar hasta B/.25 mil.
En la actualidad, la CSS tiene que pagar a Colombia B/.15 mil por cada paciente que es sometido a un transplante, sin contar los costos de pasaje y estadía. Para el director médico del Complejo Hospitalario Metropolitano, José Trejos han tenido que extender los horarios de atención a los pacientes con diálisis, adquirir una máquina cicladora, 40 máquinas manuales que llevarían a su casa y el inicio de la atención en Aguadulce. Agregó que se adquirirán cuatro máquinas nuevas, por lo que están remodelando las instalaciones actuales y aseguró que el problema serio sigue siendo la falta de nefrólogos y urólogos.
Sin embargo, añadió que el Complejo trata de subsanar esto con la formación de los especialistas, porque es el único que brinda la especialidad de Nefrología. Informó que ya han realizado unos cien transplantes en el Seguro Social y reiteró que lo que requieren es la concienciación de la población en cuanto a la donación de órganos para salvar vidas. "No se logra que los familiares acepten donar los órganos de personas que fallecen y ese sigue siendo el problema", recalcó.
El galeno recomendó a la población mantener mayor cuidado con los problemas de hipertensión porque al final pueden caer en insuficiencia renal. Otras de las alternativas es un convenio de transplante renal MINSA y CSS para canalizar algunas muertes traumáticas del Santo Tomás y darle la oportunidad a los pacientes que no tienen seguro de recibir el transplante. Los pacientes de problemas de insuficiencia renal volverán hoy a cerrar las inmediaciones de la CSS, tal como lo hicieron en 1999, como una "voz de protesta por la muerte de muchos pacientes por falta de diálisis", en especial los no asegurados en el interior del país.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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