Nación

Hoy se celebra el Día Mundial de Protección del Ozono


No ha habido sorpresa, pues las últimas informaciones revelan un hecho previsto, el agujero de la capa de ozono sigue creciendo, ¡jamás fue tan grande¡: el pasado 3 de septiembre alcanzó unos 28.3 millones de kilómetros cuadrados, es decir, tres veces la superficie de Estados Unidos.
Los principales diarios de Argentina (país que siente directamente los efectos de este fenómeno) informaron que la última vez que estuvo cerca de alcanzar esta extensión, fue en el 19 de septiembre de 1998, cuando abarcó una superficie de 27,2 millones de kilómetros cuadrados.
Y es que el informe difundido por la NASA dejó perplejo a los científicos que por año han estudiado este fenómeno, quienes quedaron "sorprendidos" por el tamaño de este enorme agujero. En ese sentido, las emisiones de los gases dañinos continúan en la atmósfera, por lo que en los próximos 10 años se espera un panorama desalentador.
El científico argentino Rubén Piacentini, del Instituto de Física de Rosario, destacó que "esta vez el agujero es más grande" y que si el clima y un descenso de las emisiones ayudan, recién en unos 50 ó 70 años podría restablecerse la capa de ozono; o, "si la capa se hace cada vez más débil o desaparece, la forma de vida que conocemos dejaría de existir en el planeta".
Según Piacentini, el agujero está posicionado en la región antártica, y eventualmente durante los próximos tres meses podría llegar a pasar sobre la zona austral Argentina.
El ozono es un gas conformado por tres átomos de oxígeno y su máxima densidad se registra a unos 2.400 metros de altura. Este gas rodea al planeta como un escudo protector y disminuye el potencial destructor de las radiaciones solares ultravioletas.
La capa de ozono se localiza en la estratosfera, aproximadamente de 15 a 50 kilómetros sobre la superficie del planeta, y es un compuesto inestable que actúa como potente filtro solar, que evita el paso de una pequeña parte de las radiaciones ultravioletas que, dependiendo de su intensidad y tiempo de exposición, pueden ocasionar daño a los seres vivos.
Estas radiaciones ultravioletas pueden ocasionar daño a los seres vivos, desde inflamaciones en la piel, conjuntivitis y deterioro del sistema de defensa, hasta llegar a afectar el crecimiento de las plantas y dañando el fitoplancton, lo que afectaría la cadena alimentaria de la fauna marina.
Aunque no se ha determinado con certeza si provoca el cáncer, los rayos ultravioleta afectan el sistema inmunológico, daños a los ojos, incluyendo cataratas, quemaduras en la piel y aceleración de la vejez, reduce las cosechas y el rendimiento de la industria pesquera.
Igualmente, el recalentamiento global -el aumento de la temperatura media terrestre y la alteración del patrón de lluvias- es consecuencia de la destrucción de este escudo natural.
La pérdida de la capa de ozono sobre el planeta y la existencia estacional de un agujero inicia en julio y termina entre noviembre y diciembre- sobre el polo sur, es producida por las emisiones de los gases clorofluorocarbonos (CFC) y gases halógenos, que son utilizados para acondicionadores de aire, heladera y actividades industriales.
El responsable del Programa de Investigaciones sobre la Atmósfera Superior de la NASA, Michael Kurylo, destacó que la destrucción de la capa de ozono se mantiene pese a haberse reducido la producción de los gases que la destruyen.
"Debido a la larga permanencia que los gases mantienen en la atmósfera, se necesitarán décadas antes de que el agujero de ozono deje de ser una preocupación", agregó Kurylo.
Los protocolos de Montreal (1987) y de Copenhague (1991), impusieron en el ámbito internacional que se disminuya progresivamente el uso de los gases que afectan la capa de ozono. Según los acuerdos internacionales, para el año 2006 su utilización deberá ser totalmente eliminada.
De acuerdo con los especialistas, si esto se cumple deberán pasar unos 20 años para que se pueda comenzar a advertir una gradual recuperación del ozono atmosférico. Lograda la eliminación de los gases que afectan la capa de ozono, se cree que este filtro natural recuperará su grosor dentro de 50 años. ¡Toda una vida!
¿Cómo se puede ayudar a preservar el ozono? De una manera sencilla: arregle las filtraciones de sus refrigeradoras y sistema de acondicionadores de aire, no comprar productos dispersadores de líquidos que no tenga la garantía de que no daña el ozono.
Igualmente, para preservar el ozono a nivel del suelo, se recomienda mantener el automóvil en buen estado (revisar los gases); además de cuidar que los solventes y químicos estén bien sellados para evitar que se evaporen químicos volátiles a la atmósfera.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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