El juega vivo de algunos panameños en hurtar electricidad podría terminar en desgracia por el uso excesivo de luces y conexiones eléctricas en estas fiestas de fin de año.
En un recorrido de inspección efectuado ayer junto a personal de Promoción de la compañía eléctrica Elektra NORESTE, una familia en Cerro Batea alegó que "la luz se la pidieron prestada a Dios". Mientras que en Cerro Cocobolo, al ver al personal, gritaban: "escondan los cables que llegó Elektra NORESTE".
Donald Ramírez, de la empresa eléctrica, indicó que las conexiones ilegales se hacen en dos minutos.
En Altos de La Torre un árbol y un cable de un poste tienen corriente por las conexiones ilegales.
El técnico Eliecer Martínez dijo que para enfrentar los hurtos deben llegar de sorpresa y llevarse los cables.
En Villa Luchín, Tocumen, hurtan luz con un cable fino como el hilo de una cometa, es peligroso.
En Tocumen, Alcalde Díaz y Colón se han reportado muertes. Se estima que cada mes hay 12 mil conexiones ilegales.