Pese al aumento de las quejas de los capitalinos de que el agua que consumen tiene sabor y olor, los análisis realizados por laboratorios del IDAAN y de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) demuestran que el vital líquido es apto para el consumo.
Lo anterior fue confirmado por el coordinador nacional de Plantas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Rodrigo Barragán, luego de recibir el informe de análisis de campo por parte de ambos laboratorios.
Barragán dijo que las condiciones del agua en el Lago Alajuela son las mismas que se registraban un año atrás, y que los productos químicos para su tratamiento siempre han sido los mismos.
Polémica.
Admitió que sí hay un grado de turbiedad en el agua que llega a los hogares, y responsabilizó de esa situación al incumplimiento de la empresa Biwater, encargada del diseño y construcción de la nueva planta potabilizadora de Chilibre.
Explicó que para evitar la turbiedad del agua que entra a la planta procedente del Lago Alajuela, se necesita un “dosificador de carbón”, que fue instalado, pero que no funciona.
Barragán reveló que el IDAAN mantiene un pleito con la empresa Biwater porque no cumplió con una serie de elementos pactados en el contrato, entre ellos la falta del “dosificador de carbón” que sirve para evitar la turbiedad.
Barragán agregó que otras de las fallas es que Biwater incumplió el contrato en el tamaño de la obra, lo que redunda en la capacidad de la planta para retener y tratar el agua.
A raíz de esta y otras fallas, el IDAAN, tras recibir un informe técnico elaborado por una firma internacional, decidió en octubre de este año resolver administrativamente el contrato firmado con Biwater e iniciar un proceso en el Tribunal de Contrataciones contra esta empresa.
La resolución apunta a 12 fallas, como la capacidad de potabilización, la disminución del número de unidades de floculadores y sedimentadores sin autorización oficial.
Igualmente se apunta que los sedimentadores colocados no cumplen con lo exigido en el pliego de cargos, fugas en las válvulas de 30 pulgadas y tampoco funciona la mayoría de los dosificadores de sustancias químicas.
Sin embargo, a un especialista en la materia, consultado por el Panamá América, le resulta extraño que se esté afrontando problemas con la planta de Chilibre que maneja el IDAAN y que no se registra con otras plantas que no están bajo su administración.
Para el experto, la conclusión es que los técnicos del IDAAN, a pesar del entrenamiento, no saben operar la planta nueva de Chilibre, o no saben cómo operar con aparatos digitales.
“Resulta curioso que la institución enfrenta el mismo problema con las plantas de Pacora y de Penonomé”, mencionó.