Como censurable y triste calificó la Iglesia Católica las recientes declaraciones del asesor presidencial Jaime Jácome, quien señaló que el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso no tiene apuros en darle respuesta pública a las recomendaciones de la Comisión Anticorrupción.
"Si el problema de la corrupción no es prioritario, entonces ¿qué grado de importancia le da el Gobierno?, se preguntó ayer la Iglesia a través de uno de sus órganos de difusión, Panorama Católico.
En su último editorial, agregó: "decir que no es prioridad [el tema de la corrupción], ya es un hecho censurable; restarle importancia por mera actitud politiquera, lo es más aún.
La crítica eclesial se da luego que Jácome, en declaraciones publicadas en El Panamá América el pasado domingo 28 de julio, dijo que el Gobierno se ha tomado con serenidad y calma muchas de las recomendaciones de la Comisión Anticorrupción por carecer de sustento, al igual que gran parte de la percepción de la opinión pública.
El representante del Ejecutivo para evaluar la aplicación de las recomendaciones hechas por la Comisión Anticorrupción, agregó en esa ocasión, que la percepción de corrupción existente es algo con lo que el Gobierno tendrá que lidiar hasta el fin de su mandato, porque obedecen a intereses políticos, claramente identificables.
No obstante, la percepción errada de la que habla Jácome no fue compartida por el economista Enrique Ho Fernández, quien ayer criticó la corrupción que se da a lo interno del aparato gubernamental, donde muchos funcionarios públicos generan ingresos adicionales a través de la extorsión a empresarios.
SIECA tiene experiencia tanto en informática como en la ejecución de proyectos relacionados con mercados laborales. Mantiene estrechas relaciones con los Ministerios de Trabajo de la región y ha desarrollado vínculos con asociaciones empresariales y sindicales.
Se espera que este sistema de información, que estará disponible a través de Internet, contribuya a alentar a los empresarios mesoamericanos a invertir en la capacitación de sus empleados y a orientar a los proveedores de capacitación a brindar servicios pertinentes a las necesidades del sector privado. Entre sus iniciativas figuran proyectos para facilitar el comercio entre los países mesoamericanos y aumentar la competitividad de sus economías.
Las donaciones aprobadas por el FOMIN ayudarán a llevar adelante dichos proyectos.