La Comisión de Gobierno y Justicia de la Asamblea Legislativa debe iniciar con urgencia la discusión del proyecto de ley que modifica el Código Electoral, permitiendo a los detenidos no condenados el derecho al voto, advirtió ayer el presidente de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Panameña, Monseñor José María Ariz.
Mediante una nota enviada a la Comisión de Gobierno y Justicia, Monseñor Ariz sostiene que en diferentes visitas realizadas a los centros penitenciarios los privados de libertad le interrogan sobre cuál es la situación del proyecto de ley No.131 que modifica el Código Electoral al permitir votar a los reos no condenados.
Sostuvo que la Comisión de Justicia y Paz es el organismo responsable de mantener el contacto con la Asamblea Legislativa para discutir esta norma. Reiteró su preocupación tanto por el proyecto de ley No.131 como la Ley No.90, porque se acorta el período para que se acabe el actual período legislativo y por ende, también el tiempo para que se desarrollen los próximos comicios.
En días pasados, la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea informó que se reunirá con grupos de la Iglesia para analizar la posibilidad de iniciar la discusión del proyecto que permitirá a los detenidos no condenados ejercer el derecho al voto.
El proyecto consiste en una modificación al artículo 240 del Código Electoral, que prohibe la instalación de las mesas de votación en las cárceles, de manera que los reos no condenados puedan votar. Desde el 2001 la Iglesia Católica ha hecho esfuerzos para lograr que se respete el derecho al sufragio que tienen los reosno condenados.
Los funcionarios pertenecían al departamento de Operaciones, de Caja y de Servicio al cliente con 3 y hasta 25 años de servicio. Una de ellas fue destituida del cargo aun estando embarazada.
La situación de Jinet es muy peculiar: según indica se trabaja por amor a la profesión. Cuando se sale a cubrir un combate, el periódico les tramita un seguro de vida por ese viaje y asignación periodística. Sin embargo en Colombia no se tiene un seguro de vida general: No hay garantías personales para nadie. La Corte Constitucional inclusive les ha negado a los periodistas el amparo. No cuentan con tarjeta profesional porque no se les considera como una profesión, sino un oficio: como si fueran pintores, artistas u otros oficios.
Explicó que tiene escolta particular, suministrada por la Policía Nacional. Viaja en un carro blindado en medio de policías. Pese a ello su teléfono es interceptado y se le vigila más de lo normal. Solamente logra zafarse de ellos cuando cubre noticias en zonas de combate. Luego del secuestro procura mantenerse en "el punto medio", es decir, ni aparecer rodeada de los paramilitares, ni con los funcionarios del gobierno, ni con los grupos guerrilleros. Y este detalle técnico ha sido su pasaporte para mantenerse con vida. Ese es el rol del periodista. Informar con el mayor grado de objetividad posible, sin asumir posiciones personales ante los conflictos. En Colombia, actuar de forma contraria, es firmar su orden de muerte, advierte.
Con gran valentía explicó que le incomoda que las amenazas que recibe provienen de los mismos organismos de inteligencia de Colombia.
Al ser interrogada sobre el significado del periodismo se mostró identificada con la definición ofrecida por Gabriel García Márquez: "el periodismo es el mejor oficio del mundo"; Para mí es la mejor profesión y el mejor medio para mejorar un país. Los medios de comunicación son la clave para el éxito o el fracaso de las soluciones que espera cada país. Sin embargo, los periodistas no estamos conscientes de esta situación, advirtió. Los medios de comunicación tienen la fuerza de subir o bajar a un presidente. Ese poder se emplea de forma incorrecta.
Sobre sus planes futuros, Jinet indicó que desde el día en que sufrió el atentado se hizo el firme propósito de vivir cada día con intensidad, como quien sabe con certeza que cada hora es un regalo y que la vida de un periodista de Colombia es totalmente distinta a la de muchos profesionales en otras regiones del mundo. Se vive al filo de la navaja. Se acabaron las proyecciones a largo plazo. No sé en qué momento se me acabe todo lo que tengo. Esta convicción me ha servido mucho. Es mejor ir creciendo día a día e ir alimentando proyectos que crezcan día a día, afirma con voz entrecortada.
La respuesta se dio sin vacilación, como quien se lo ha preguntado muchas veces y tiene una conclusión. Al respecto indica:" Soy una mujer que ama lo que hace, que tiene una causa, que es ir progresando día a día. Poder escribir y comunicar lo que ve. Me encanta llegar a esas comunidades que forman parte de la geografía nacional. Informarle a la sociedad que esas regiones existen en el territorio colombiano y en el mundo. Soy amante del teatro... pero no me queda tiempo para disfrutarlo
Explica con orgullo que es ganadora del Premio Internacional a la Libertad de Expresión en Canadá y el Premio Mundial al Coraje Periodístico en Nueva York en octubre de 2001. Las grandes cualidades del periodista van más allá de las frías definiciones del diccionario, indicó. Ética es respetar el dolor de las personas a quien entrevistamos. Etica es no buscar favores. Es no casarse con las fuentes. La circunstancia de trasladarse a una zona guerrillera cubriendo diálogos de paz por espacio de varios años, no debe significar que se convierta en amigo de los guerrilleros. Al ser interrogada sobre su " retiro temporal" del periodismo, ante la ola de amenazas que la acechan respondió con extrema audacia: "La hora de mi tregua aún no ha llegado". Los periodistas vamos a seguir informando la verdad.
Pese a todas las amenazas, no voy a salir de Colombia, confiesa con firmeza. Le han ofrecido toda clase de oportunidades para alejarla de la tormenta. Le ofrecieron 14 asilos políticos, becas, trabajo en otros países. Aún tengo mucho que hacer por mi país. No voy a salir de Colombia porque no le debo nada a nadie. El exilio no existe para mí. Prefiero morirme en Colombia, antes de llegar a otros países a mendigar compasión o buscar trabajo. Mi trabajo es en un país llamado Colombia y mi reto es informar al mundo sobre sus luchas. Esas son mis convicciones... aún a costa de mi vida.
La opinión generalizada de los periodistas colombianos respecto a la crisis es que no existe salida pronta posible. Han pasado acontecimientos que han rebasado la copa de la soportable, y sin embargo sabemos que lo peor está por venir. Nos da mucha tristeza lo que sucede en el país. Colombia tiene muchas cosas que dar. A veces no sabemos si apostarle al diálogo o la guerra total. Si es guerra total, creo que el país quedará muy mal. Va a llegar el momento en que todo va a colapsar.
Se lamentó de la frágil memoria histórica de la opinión pública colombiana. Es una sociedad civil totalmente pasiva que se mueve según los intereses que le convengan. En Colombia somos en gran medida culpables de lo que ha ocurrido. Hay una especie de amnesia colectiva. Han olvidado lo ocurrido recientemente. Prevalece la indiferencia. Han olvidado crímenes espantosos que estremecieron a la opinión pública nacional e internacional. Los crímenes de candidatos presidenciales, las masacres de 107 campesinos en una sola noche. En estos momentos estamos conmocionados por el asesinato del Gobernador de Antioquia... pero el domingo ya no se van a acordar. Esa es la gran falla de la sociedad civil colombiana.
Según explica, su misión profesional en Panamá con un grupo de periodistas es muy alta. Está convencida de la necesidad de compartir su experiencia y que a la vez se comprenda integralmente la crisis colombiana y cómo los periodistas se han ido formando y creciendo profesionalmente. Luego de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, Jinet recibió invitación para compartir sus experiencias con el equipo periodístico de CNN. Fue un honor aseguró. Los periodistas mostraron especial interés para capacitarse sobre cómo cubrir hechos terroristas.