A pesar de que la Iglesia católica no avala el anteproyecto de Ley Integral de Salud Sexual y Reproductiva, el Consejo de Gabinete lo aprobó ayer y posteriormente, la titular de Salud, Rosario Turner, lo presentó a la Asamblea Nacional para su discusión.
En un escrito dirigido a la Alianza de Mujeres de Panamá, que impulsa el documento, el presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor José Luis Lacunza, advierte que "la Iglesia Católica de Panamá no avala el proyecto por considerar que hay principios éticos que no son respetados, sin desconocer que hay aspectos positivos en el mismo".
Igualmente destaca que "la Iglesia Católica no puede aprobar ni apadrinar el resultado, ya que hay asuntos doctrinales que no son negociables".
Los señalamientos de Monseñor Lacunza se dan en respuesta al respaldo del anteproyecto por parte de los grupos que integran la Comisión Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, quienes pidieron al presidente Martín Torrijos, que intercediera para que la Ministra de Salud presentara el documento a la Asamblea.
Por su parte, Turner, aunque dijo estar consciente de que el documento no es avalado en su totalidad por la Iglesia, sostiene que se ha respetado dicha posición.
La funcionaria indicó que ahora que el documento está en la Asamblea, la Iglesia tendrá la oportunidad de presentar las recomendaciones que crea pertinentes.
"Eso es parte del proceso de la democracia del país y ellos (los obispos) pueden plantear todas las recomendaciones", destacó.
Manifestó que como rectora de la Salud, está obligada a establecer normas y legislaciones que fomenten el mejoramiento de la salud sexual y reproductiva del país.
Contenido.
En el proyecto se pretenden prevenir embarazos en las adolecentes, combatir las enfermedades de transmisión sexual, reducir la pobreza y la morbilidad materna, según la Comisión.
El documento establece la obligación de la educación sexual en las escuelas mediante el diseño curricular del Ministerio de Educación con el apoyo del Ministerio de Salud.
Sobre la homosexualidad, el anteproyecto establece que nadie será discriminado por su orientación sexual. Acerca de los anticonceptivos, obliga al Estado y a los locales de expendio a asegurar su disponibilidad y ofrecer información clara.
Sobre la esterilización, dice que los mayores tendrán derecho a acceder a métodos permanentes de regulación de la fecundidad, siempre que hayan sido informados de sus consecuencias.
Propuestas de obispos no fueron incluidas
Fuentes ligadas a la Conferencia Episcopal aseguraron que los obispos alertaron, que no se atendió lo relativo al uso del término "género", ni tampoco lo relativo a la "objeción de conciencia".
También en lo relativo a la "patria potestad", la Conferencia Episcopal consideró que sigue la ambigüedad, ya que el artículo 28 del anteproyecto de Salud Sexual y Reproductiva “pareciera contradecir todo lo que se afirma en los anteriores sobre el respeto a los derechos de los padres”.
Las fuentes consultadas reafirmaron que “algunas” de las propuestas que planteó la Iglesia católica fueron incorporadas, pero quedaron por fuera otras sustanciales.
El polémico anteproyecto fue validado por la Comisión de Salud Sexual y Reproductiva, que incluye representantes de las 13 regiones de salud del país, el pasado 30 de abril.