Debido a su vulnerabilidad biológica y su conducta arriesgada, los jóvenes sexualmente activos son candidatos para contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS), fenómeno social que cada vez alcanza más a los menores entre los 10 a 14 años de edad, que en muchos casos son víctimas de abuso.
Según las autoridades de Salud, desde el 2006 se reportan anualmente de uno a cuatro casos de niños portadores de alguna enfermedad de transmisión sexual en este rango de edad, infecciones que también han aumentado entre los adolescentes de 15 a 19 años.
Por ejemplo, en el 2007 se reportaron 87 niñas con el virus de papiloma humano, mientras que para el 2008 fueron 92.
Posteriormente, en el 2009 disminuyeron a 67 los casos, pero en el 2010 se duplicaron a 134.
Dentro de los diagnósticos médicos sobre las infecciones de transmisión sexual que golpean a los menores de edad, la gonorrea ha sido detectada en niños y niñas entre los 10 y 14 años. En lo que va del 2011, ya se reportó un caso en el distrito de San Miguelito.
El jefe de Salud Pública de la Región de San Miguelito, Max Ramírez, explicó que en el caso de menores de 14 años, regularmente la infección es una señal de que el niño ha sido abusado en repetidas ocasiones.
Estadísticas del Ministerio Público del 2009 revelan que 338 niños y niñas, entre los 10 y 14 años, fueron víctimas de algún tipo de delito sexual, cifra que para el 2010 ascendió a 348 casos.
Según los números suministrados por la Región Metropolitana de Salud, los casos de gonorrea entre menores de 10 a 14 años aumentaron en el 2010, del 25% al 38% con relación al 2009.
Los daños físicos que sufren las víctimas son remediados con un tratamiento; sin embargo, el daño psicológicos es peor y podrían tardar años en superarse, dijo Ramírez.
A los centros de salud llegan menores de edad con todo tipo de enfermedades de transmisión sexual, siendo la sífilis, hongos, herpes y verrugas las más comunes entre los pacientes.
En el caso de las víctimas femeninas, el director regional de Salud de San Miguelito, Algis Torres, manifestó que en su mayoría son abusadas por conocidos.
Torres enfatizó en la importancia que tiene la implementación de una educación integral sobre sexualidad, pues las estadísticas aumentan todos los años.
Al no conocer sobre el tema ni las formas de prevención, los jóvenes se convierten en la población más vulnerable a este tipo de enfermedades que pueden hasta dejar secuelas permanentes, puesto que el virus del papiloma humano y el herpes genital no se curan, aparecen eventualmente y siempre hay que estar medicándose.