El gobierno panameño y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), iniciaron ayer el proceso de discusión para la elaboración de un plan estratégico de cooperación para los años 2002-2006, con miras a establecer las Bases de la Agenda Panameña por la Infancia.
De acuerdo con el representante delegado de UNICEF en Panamá, Adriano González De Regueral, la primera fase del encuentro consiste en la preparación de una estrategia que debe ser aprobada por el director regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Per Engebak, y que será transmitida a la junta ejecutiva de la organización para su autorización y ejecución.
La siguiente fase precisa el aspecto financiero y el programa de país que una vez aprobado con sus recomendaciones, abre las puertas al plan maestro de operaciones en donde se distribuyen responsabilidades, se detallan las estrategias financieras y se adjudican recursos.
Según González De Regueral, durante esta fase de consulta se va realizar una minuciosa preparación del programa con el gobierno panameño, en especial con los Ministerios de Finanzas, Educación, Salud, la Asamblea Legislativa, Organizaciones No Gubernamentales, gremios empresariales, y otras agencias.
El plan busca detectar en qué campos hay que poner un mayor empeño y aporte de los recursos que se tienen.
En el primer encuentro gobierno-UNICEF, se ha considerado reforzar algunos aspectos relacionados con grupos que requieren medidas especiales de defensa como los menores de la calle, menores trabajadores, el reforzar más la participación infantil y generar más responsabilidad en niños adolescentes, ver las metas que no se han logrado que se concentran en zonas de exclusión, qué hacer para llegar a ellos a través del refuerzo de las acciones municipales y locales y mejorar la comunicación y el seguimiento que se le debe dar.
Para González De Regueral, los recursos de UNICEF deben estar dirigidos a traer y generar al programa las capacidades y conocimientos de Panamá y de otros países.
Lo realizado en el programa actual se está ejecutando y acaba en el 2001 y está dirigido a la formación de los derechos del niño, y mujeres, el programa "Vale la pena estudiar" y el plan de apoyo a la municipalización que llega con los servicios básicos a las diversas municipalidades, para desarrollar los cambios y las nuevas demandas tanto de las necesidades de la infancia como de la realidad social, política y económica de Panamá.
PASOS HACIA UN COMPROMISO
El Programa de Cooperación propuesto entre el Gobierno de Panamá y UNICEF contribuirá al cumplimiento de los compromisos sociales, políticos, institucionales, gubernativos y estatales para lograr un pleno ejercicio de los Derechos Humanos expresados en la Convención de los Derechos del Niño, y de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
Los objetivos del programa de país para los años 2002-2006 contribuirán a establecer las bases de la Agenda Panameña por la Infancia, en especial por el logro de un compromiso amplio social, gubernamental y estatal además de promover o generar los modelos de intervención requeridos, para que los niños y niñas puedan empezar su vida gozando de salud y que los niños y niñas sean criados en un entorno de afecto y cariño que los haga físicamente saludables, mentalmente alertas, emocionalmente seguros, socialmente competentes e intelectualmente capaces de aprender.
Los tres objetivos principales del programa serán: apoyar la profundización de la base legislativa y política de Panamá a partir del interés superior de la Infancia como horizonte de prioridad, establecer un sistema de información, abogacía y acción por la infancia y la adolescencia y lograr el acceso sostenible al ejercicio de los derechos, potenciados y promovidos tanto en el ámbito institucional como comunitario y familiar, de los niños, niñas y mujeres que habitan en zonas de extrema pobreza o que pertenezcan a grupos humanos sujetos a particular discriminación, como mujeres indígenas rurales.
ESTRATEGIAS, METODOS Y MEDIOS
El programa gobierno-UNICEF se basará en cuatro ejes estratégicos para su ejecución: El refuerzo institucional, la capacitación social, la prestación de servicios sociales básicos y la abogacía; adaptados a los retos persistentes y emergentes vinculados con la pobreza, la violencia, la discriminación, las carencias en participación, el trabajo infantil, la existencia legal y el SIDA, que definen las siguientes líneas de acción: "El Refuerzo de las capacidades nacionales para el interés superior de la infancia", en donde se requiere una profundización del conocimiento de las implicaciones de los Derechos del Niño y de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
"La exigibilidad de los Derechos: Capacitación de la demanda familiar" que incluyen la información sobre los riesgos y servicios preventivos y curativos relacionados con el uso de drogas, alcohol y tabaco; sobre las enfermedades sexualmente transmisibles, riesgos y repercusiones del trabajo infantil, el embarazo adolescente, el abuso y la violencia contra niños y mujeres, la discriminación genérica y racial, el abandono escolar, la delincuencia, entre otros.
"El refuerzo del monitoreo de los derechos y de la información de la ciudadanía, la evaluación de experiencias exitosas, trabajo en red y ampliación de alianzas, así como la participación del Gobierno y de la sociedad civil, financiamiento sostenible del programa", en donde se abogará para que el interés superior de la infancia se refleje en los presupuestos del Estado y en particular en el Fondo Fiduciario y se reforzará el tema de infraestructura humana, en colaboración con las agencias de las Naciones Unidas.