Un jurado de conciencia compuesto por cuatro mujeres y tres hombres declaró inocente a José Javier Reyes de Gracia y Everardo Cedeño Matías por el asesinato de José Gil Valderrama, muerto por linchamiento el 23 de mayo del 2,001 en San Miguelito.
Durante la audiencia que duró tres días la fiscal primera superior Maritza Royo planteó que existió la intención de dolosa de atar con una cuerda a Valderrama para provocarle la muerte y que se le confundió con otra persona.
En sus alegatos Royo sostuvo que nunca hubo certeza por parte de los atacantes de la participación de Valderrama en las persecuciones realizadas contra varias damas de la comunidad conocida como Camino al Cielo.
Por su parte la abogada Clementina Rodríguez Jaén abogada defensora de Everardo Cedeño Matías alegó que por parte de los encartados nunca existió la intención de ocasionar la muerte de Valderrama y que el occiso fue atado con la única intención de entregarlo a la Policía Nacional.
Rodríguez también precisó que con las pruebas presentadas el jurado de conciencia logró conocer que el occiso era señalado por la ejecución de una serie de acciones contra la moral y buenas costumbres en perjuicio de varias damas.
Agregó que la fiscalía nunca pudo establecer la existencia de un acción dolosa por parte de los sindicados al momento en que se produjo el deceso de Valderrama y que existen numerosos testimonios quienes confirmaron la versión de los sindicados de haber acudido a la policía para entregar a Valderrama.
En este caso también fueron sobreseidos dos menores de edad, quienes persiguieron al occiso por varias calles del sector y que a la postre fueron quienes lograron derribar a Valderrama para luego atarlo. También durante la audiencia se presentó el testimonio del médico forense Vicente Pachar, quien aseguró que Valderrama falleció por asfixia mecánica tras haber intentado liberarse de sus ataduras.