El presidente de la Comisión de Justicia y Paz, Stanley Mustchett, manifestó ayer que de ser necesario el gobierno panameño debe crear una fuerza especial que custodie las fronteras del país sin temor a revivir el "militarismo".
"Hay que dejar el temor de que por poner un pie de fuerza en la frontera con Colombia, vamos a revivir el militarismo en el país", sustentó Mustchett.
Indicó que si la mejor opción para el país es la creación de una fuerza especial, por qué no, si Costa Rica que se desmilitarizó tiene su policía especial de frontera.
"O es eso, una respuesta correcta y acertada o exponernos al daño que esto trae consigo, como es los últimos incidentes del área", anotó Muschett.
Recalcó que el primer deber de un Estado es garantizar el bienestar y la integridad física de los asociados, y en base a esto la nación progresará.
Señaló que le corresponde a la sociedad vigilar de cerca al Estado para que no se tergiverse ni degenere por caminos errados.
A juicio de Mustchett, cualquier negociación que realice el gobierno panameño con los Estados Unidos debe ser revelada a la población con la mayor claridad posible, explicando, principalmente, el porqué de estas decisiones.
"Lo del Darién era algo que se veía venir e igual se necesita que las autoridades de la Policía y del Gobierno den la información en forma veraz, sin necesidad de alarmar a nadie", acotó el catedrático.
Una delegación panameña encabezada por el Canciller de la República, José Miguel Alemán, viajó hacia los Estados Unidos a negociar aspectos de seguridad, comercio, salud y agropecuarios.
La presidenta de la República, Mireya Moscoso, aseguró que las negociaciones que se realizan con Estados Unidos (EU) no incluyen el establecimiento de bases militares y sostuvo que lo que se trata es del intercambio de información sobre la seguridad del Canal y el narcotráfico.
Sostuvo que estas negociaciones no involucran ni conllevan el resurgimiento del proyecto del Centro Multilateral Antidrogas (CMA), sino que buscan establecer el marco de las nuevas relaciones con el país norteño, a raíz de la culminación de los Tratados del Canal.
El Plan de Seguridad Nacional abarca consultas no sólo con Estados Unidos, sino con España, Francia, Alemania, Gran Bretaña, así como países de Centro y Sur América.