Al entrar el mes de diciembre no solo se incrementa el riesgo de que menores de edad sufran quemaduras producto de la manipulación de bombitas, sino por los accidentes caseros.
El año pasado en el Hospital del Niño se atendieron unos 407 casos de quemaduras, de estos 233 niños y 174 niñas.
Un total de 267 casos eran de niños y niñas entre los uno a cuatro años de edad, según cifras suministradas por la institución de salud.
Generalmente, el promedio de ingresos al mes es de 20 a 25 y para temporada de fiestas aumenta de 35 a 40.
El doctor Paul Gallardo hizo un llamado a los padres de familia para que en estas fechas supervisen a sus hijos, mientras que a los comerciantes solicitó no vender bombitas a los niños.
Por otra parte, el Cuerpo de Bomberos de Panamá se mantiene vigilante de que los establecimientos que obtuvieron la certificación de seguridad para la venta de juegos pirotécnicos cumplan con los requisitos.
Juan de Arco, subidrector de Seguridad, informó que el año pasado de los más de 300 locales, a nivel nacional, que solicitaron la certificación de seguridad, de 10 a 15 no pasaron las exigencias.