El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, mostró hoy su confianza en que el organismo interamericano retomará el diálogo con Honduras, tras la asunción del presidente electo de ese país, Porfirio Lobo, el próximo 27 de enero.
"Tenemos toda la esperanza de que después del día 27 de enero (podamos) retomar un dialogo con Honduras para normalizar la situación en la región", señaló Insulza a periodistas tras reunirse con el mandatario panameño, Ricardo Martinelli.
El secretario general de la OEA indicó que es muy probable que se realicen varias reuniones con el Gobierno de Lobo antes de que la OEA realice una asamblea general, para discutir sobre la suspensión que pesa sobre Honduras en este organismo desde pocos días después del golpe de Estado contra Manuel Zelaya, el pasado 28 de junio.
"Seguramente tendremos que reunirnos varias veces con ellos, y apenas estén las condiciones para que la asamblea general se reúna a discutir el tema de las sanciones que penden sobre Honduras espero que se haga", dijo.
"Soy partidario, igual que el presidente de Panamá, de una normalización de la situación de Honduras y espero que esto se pueda lograr pronto", añadió.
Insulza precisó que la situación política de Honduras y el drama que vive Haití a consecuencia del terremoto, fueron los temas que abordaron con el presidente Martinelli en su reunión de aproximadamente dos horas.
"Hemos conversado mucho sobre la situación de Haití, que es desoladora y que requiere de toda la ayuda de la comunidad internacional, y es por ello que felicito al presidente Martinelli por enviar a un grupo de rescatistas, además de alimentos, a este país", matizó.
Por su parte, Martinelli se mostró convencido de que la situación en Honduras se normalizará con Porfirio Lobo, y reiteró su presencia en la toma de posesión el próximo 27 de enero.
"Estoy seguro que toda la comunidad latinoamericana espera que la situación se normalice en Honduras, que se restaure la democracia y que se respeten las libertades ciudadanas", señaló.
Panamá es uno de los pocos países que reconoció los comicios del 29 de noviembre, en los que Lobo se alzó con la victoria.
La mayor parte de la comunidad internacional dio la espalda a esos comicios por entender que se desarrollaron en un marco de ruptura del orden constitucional.