La Policía Técnica Judicial (PTJ) realiza las investigaciones a lo interno de la entidad para establecer un presunto manejo indebido de combustible, cuyas pruebas podrían ser entregadas la próxima semana a la Fiscalía Auxiliar.
El director de la entidad, José Ayú Prado dijo en una radio local que "no se atreve a señalar si hay delito. En el transcurso de esta semana se entregarán las pruebas".
Sobre los hechos registrados en la Armería indica que fallaron los controles, pero también se analiza si quienes estaban a cargo procuraron que fallara. "Las armas no salieron en grupo, se sacaron una por una", señaló.
La Fiscalía Auxiliar solicitó información sobre los requisitos de importación de ese producto y de las casas comerciales que lo traen al país, así como de los usos que se le da.
Hasta el momento no existe ningún pronunciamiento contundente. "Estas investigaciones toman tiempo", dijo una fuente del Ministerio Público.
Entretanto, la dirección de Aduanas informó que la clasificación arancelaria del HC-12A, no está tipificada como un producto prohibido o sujeto a algún tipo de licencia de importación, por lo cual no podían prohibir su entrada al país.
Con esto, la pelota se la pasaron al Ministerio de Salud que ha guardado silencio sobre el tema.
La Autoridad de Protección al Consumidor también investigó este asunto. Su director, Pedro Meilán, informó que de ser necesario, recomendaría la prohibición de ingreso al país e inclusive su comercialización, tal como sucede en Estados Unidos.
Las conclusiones de estas pesquisas también se desconocen.
Por su parte, el Cuerpo de Bomberos de Panamá inspeccionó la empresa que comercializa el producto en el país con el nombre de "duracool", pero hasta allí.
Asimismo, el Ministerio de Comercio e Industrias empezó averiguaciones sobre este asunto, pero ocho meses después de la tragedia ninguna de estas instituciones ha hecho un pronunciamiento serio en cuanto al gas HC-12A.
Por esta situación, la preocupación sigue latente y más aún, con el anuncio de que mañana circulará por el Corredor Sur un autobús fabricado en China.
En el primer trimestre de 2007, al menos una docena de vehículos, entre ellos varios autobuses, han presentado conatos de incendio y todo apunta a que el protagonista pudiera ser el gas HC-12A.
En marzo de 2006, dieciséis personas murieron a consecuencia del incendio de un autobús en la región autónoma china de Guangxi, al sur del país, según medios asiáticos.