El subcomisionado Diego De León, jefe de Operaciones de la Policía Nacional (PN), y el empresario Walid Zayed son investigados por la Fiscalía Cuarta Superior por el homicidio de José Alberto Campos Chávez, registrado en la provincia de Colón el pasado 9 de marzo.
A pesar de que la fiscal encargada de las averiguaciones, Daira Botello, les formuló cargos por homicidio, no se le aplicó medida cautelar a ninguno.
Además, durante las pesquisas surgió una investigación, tanto penal como disciplinaria, contra una funcionaria de la Personería Segunda Municipal de Colón que, supuestamente participó en la fabricación de pruebas contra los imputados.
Se conoció que el fiscal Tercero Superior, Víctor Barrios, iniciará la investigación administrativa contra la funcionaria; mientras, la Fiscalía Segunda de Circuito de Colón adelantará la penal.
El abogado de Zayed, Sidney Sittón, expresó que la servidora pública, junto con particulares, fabricaron pruebas y alteraron testimonios para perjudicar a su cliente y al subcomisionado.
En la primera declaración jurada, tomada por esta funcionaria el pasado 4 de junio, José Alberto Campos Aguilar, hijo de la víctima, indicó que la última vez que vieron a su papá fue con el subcomisionado y el abogado Sayed.
También, que su padre tuvo una pequeña diferencia con Sayed, supuestamente por el cobro de dinero tras un envío de droga hacia Holanda, en la que ambos tenían negocios.
La Fiscalía Cuarta Superior, basada en esta declaración, formuló cargos a los imputados y ordenó la ampliación a la declaración de Campos Aguilar.
Posteriormente, en la segunda diligencia, el menor de edad sostuvo que la declaración practicada en la Personería de Colón había sido redactada con antelación.
“Todo lo que está allí es falso... yo tenía que aprenderme eso para que un supuesto dinero llegara a las manos de mi abuela”, narró en su ampliación.