El Ministerio de Salud investiga la supuesta muerte de ocho menores de edad por diarrea y vómito en la comarca Ngöbe Buglé, y envió un contingente de 37 funcionarios para controlar la alta incidencia de malaria en la comunidad.
De acuerdo con la directora Regional de Salud de la comarca, Caridad Herrera, los casos de malaria están disminuyendo, y lo principal es tratar a las personas para que no lleven la enfermedad a otros puntos del país.
Detalló que hasta la fecha se han presentado más de 500 casos de malaria, lo que es preocupante porque el año pasado en su totalidad alcanzaron los 600.
Explicó que el ministerio envió dos funcionarios de la División de Chiriquí y ocho de Bocas del Toro, quienes en conjunto con los 18 asignados al área visitarán las 135 localidades afectadas con este mal.
Indicó que las tareas son captar los casos, efectuar el rociado intradomiciliario y el tratamiento a casos positivos, donde se aplicarán químicos como cloroquina y primaquina.
Precisó que principalmente visitarán las comunidades de Catalina, Río Chiriquí, Kusapín, Tobobe, Kankintú, Bisira y Guaribiara.
Explicó que los puntos más afectados son Kankitú con una población de 19,670 habitantes y Kusapín con 14,691.
Señaló que se trata de una enfermedad real que constituye un peligro y más al tratarse de una población indígena que constantemente emigra a otros puntos.
El mosquito anófeles es el transmisor de la malaria y pica en horas de la noche, se reproduce en ríos y charcos de agua que tengan abundantes plantas acuáticas.
Los síntomas de la enfermedad son dolor de cabeza, sudoración, fiebre alta con crisis febriles que se repiten cada 48 a 72 horas, escalofríos, náuseas, fatiga y vómitos.
Hay malaria en Panamá Este, Darién, Bocas del Toro y la comarca de Kuna Yala.
Advirtió que el rebrote de la malaria en Kuna Yala fue debido a la migración que se dio de Colombia en el 2002.
Investigan muerte de menores por vómito y diarrea
El supuesto fallecimiento de los niños se produjo en la Comarca Ngöbe Buglé