Funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, del departamento de Epidemiología, realizan un muestreo de sondeo para determinar la existencia en el país, de la incidencia de la enfermedad conocida como "New Castle".
Esta enfermedad afecta a muchas especies de aves tanto domésticas como salvajes, siendo las aves de corral las más susceptibles.
La transmisión se da por contacto directo con las secreciones de las aves infectadas, especialmente las heces, además a través de la comida, agua, instrumentos locales y vestimentas humanas contaminadas.
Entre los síntomas están los respiratorios y nerviosos, tos, jadeo, alas caídas, arrastran las patas, cabeza y cuellos torcidos, desplazamiento en círculos, inapetencia, parálisis completa, interrupción parcial o completa de la producción de huevos.
Actualmente se han recibido 2,121 muestras de 3,028 programadas, distribuidas de la siguiente manera: 312 en Chiriquí, 300 en Veraguas, 312 en Herrera, 300 en Coclé, 319 en Los Santos, 300 en Bocas del Toro, 227 en Darién y 60 en Colón.
Aún están pendientes por incluir a la provincia de Panamá, que se tiene programadas 300 muestras y en San Blas con 273.
Como parte de las medidas sanitarias que se pueden tomar para evitar propagación están: el aislamiento estricto de los posibles focos de infección, limpieza y desinfección a fondo de los locales, destrucción adecuada de las aves muertas, control de plagas en las explotaciones, respetar el plazo de 21 días antes de la repoblación y llevar un control del desplazamiento de los humanos.
Hasta el momento en Panamá no se han reportado casos de esta enfermedad, por lo que los funcionarios de Salud Animal han intensificado este muestreo para probar la inexistencia de manera científica.