Provenientes de San Miguelito y Colón y viviendo en carne propia la difícil situación económica, desintegración familiar, presión de grupo y aumento de violencia en las calles; cientos de estudiantes de estas comunidades abarrotaron las oficinas de Cristo Para Todas las Naciones -sede del Proyecto JOEL (Programa Escolar de Prevención Integral)- para trabajar durante el periodo lectivo 2000 que se inicio en abril pasado.
Estos jóvenes son los más indicados para dar testimonio cristiano y levantar la moral de la actual generación, dejando bien claro que aquí en Panamá las cosas están cambiando para bien.
Porfirio Franco Cortez, quien directamente coordina esta labor dice que "es impactante ver el deseo de colaborar y servir a los demás mostrado por estos jóvenes. Ellos estarán recibiendo 40 horas de seminarios intensivos y laboraran, voluntariamente, 40 horas en escuelas y colegios del todo el país. El año pasado el grupo que estuvo con nosotros laboró más de 100 horas."
Desde inicios de este año escolar el proyecto JOEL recibió solicitudes de planteles educativos, donde desarrolla su programa de prevención integral como son: El IPTC de Los Andes Nicolás del Rosario, el Instituto Alfredo Cantón, IPT de San Miguelito y el Instituto Benigno Jiménez Garay de Colón.
Estas solicitudes provienen de los departamentos de orientación con quienes el Proyecto JOEL ya ha tenido la experiencia de trabajar en años anteriores.
Así los estudiantes cumplen con el requisito de laborar 80 horas de labor social.
Una vez aceptadas las solicitudes, estos estudiantes reciben intensivos seminarios donde se abarca la temática de la sexualidad, uso y abuso de drogas, violencia en las calles. Se capacitan no sólo en estas materias sino que aprenden a comunicarlo efectivamente a otros jóvenes. Esto por medio de directos trabajos en el campo, las escuelas y colegios que van desde exposiciones a cada grupo hasta actividades deportivas, concursos de redacción y oratoria, y presentaciones culturales que se desarrollan durante todo el año lectivo.
Las jornadas de trabajo de introducción duran alrededor de un mes. Al asimilar la información y vivir la experiencia cristiana que es la base del trabajo del proyecto, ellos se convierten en modelos vivos de prevención integral.
Todo esto aunado al especializado material contenido en folletos y vídeos del ministerio -Cristo Para Todas las Naciones- ha resultado en una completa y organizada forma de educar a los jóvenes, además del apoyo de ONGs como APLAFA y grupos cívicos.
Para el profesor orientador Mateo Fernández -IPTC Los Andes- "la ardua labor de formar a estos jóvenes se ve apoyada por el continuo trabajo de grupos como el Proyecto JOEL.
"En nuestra escuela están realizando un trabajo efectivo, especialmente en la jornada de labor social que los estudiantes necesitan realizar", precisó el orientador.
Pero qué es lo que motiva a los estudiantes a inscribirse en esta ardua labor.
Para Joseph Ballesteros -líder en el Proyecto- "el año pasado se desarrolló este trabajo en nuestro colegio el Benigno Jiménez Garay -Colón- y la experiencia vivida por todos nosotros fue realmente fascinante. Por muchos años he sido parte de este importante proyecto y he podido ver como Dios está trabajando en la vida de miles de jovencitos. Todo esto le da razón de ser a nuestras vidas a la vez que nos da una clara visión de que sí podemos hacer algo por los demás, eso me hace sentir muy bien. ! Gloria a Dios! "
El año pasado el proyecto cerró su jornada de trabajo llegando hasta "El Barrigón" de Veraguas donde se llevó alegría a cientos de niños pobres entregándoles regalos, comida y un excelente programa navideño.
Este año el proyecto JOEL se ha extendido hasta comunidades como Santa Fe y El Guavo de la Costa Abajo de Colón por coordinación de Aidabeth Herrera, quien ha desarrollado completos programas dedicados a la asistencia social.
Además, de todo esto el Proyecto JOEL coordinó actividades que incluye asistencia al "Patronato Luz del Ciego" y la "Escuela de Rehabilitación para Ciego", ubicada en las Cumbres, donde muchos estudiantes aprendieron elementos básicos sobre el trato con el invidente y las atenciones a personas con limitaciones físicas.
De todo esto se envía un completo reporte a las escuelas y los orientadores de las mismas fungen como permanente supervisores del trabajo. De la misma forma se elaboran boletines que informan a los padres sobre lo positivo de la labor que desarrollan sus hijos.
Hoy más que nunca se necesita encausar a los adolescentes en labores que lo dignifiquen y que resulten en beneficio de todo el país. Abrigamos la esperanza de que el esfuerzo del Proyecto JOEL y el de otras instituciones que trabajan en conjunto, tenga buenos frutos y Panamá avance triunfador ante los desafíos del nuevo milenio, expresó el entrevistado.
Con una gran sonrisa de satisfacción y agradecimiento, Franco sostiene que "los miembros del proyecto JOEL estamos convencidos de que son los mismos jóvenes, con la correcta orientación, los que pueden sacar adelante a esta generación, que a veces pareciera estar al borde de un abismo".
Un joven con sólidas bases cristianas, con la correcta guía, el amor y el apoyo de adultos responsables, tiene opciones concretas para triunfar en la vida, precisó.