Con una oración inició en Barraza, la liga del programa "por una esperanza", en la que participaron unos 80 jóvenes de diferentes bandas.
El proyecto, que es organizado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), ha agrupado a unos 700 jóvenes de Curundú, El Chorrillo, San Felipe y Santa Ana.
Alejandro Chiam, coordinador del programa, dijo que esta actividad constituye la primera fase, y es el enganche. Luego irán a una segunda fase, que será de diagnóstico, y la tercera etapa comprende 400 horas de capacitación de relaciones humanas y capacidades para la vida, para ser reintegrados a colegios nocturnos laborales.
Miguel Estrada, uno de los participantes, señaló que este programa ha sido de gran ayuda, pues ha logrado mejorar la relación entre las pandillas y espera que se siga realizando este tipo de eventos, que contribuyen a disminuir la violencia.
Pero a este partido se unieron dos jugadores de la selección Sub-20, Javier de la Rosa y Carlos Rivera.
Ambos coincidieron en que este tipo de actividades hace que en los barrios pobres, los jóvenes vivan en paz y vean el deporte como una salida para no estar en las bandas.