La amenaza de los jubilados independientes, de volver a cerrar las calles a partir del lunes, pero esta vez a nivel nacional, ya está tan organizada, que en las reuniones con el Gobierno participan capítulos de todo el país.
En la reunión de ayer, en la Defensoría del Pueblo, hubo representantes de capítulos distantes como el de Chiriquí y el de Bocas del Toro, entre otros.
"Sólo es cosa de dar la orden", expresó Eladio Fernández, vocero de los jubilados independientes, quienes desde hace tres meses reclaman un aumento salarial de B/.30.
"Si no hay aumento, estaremos en las calles hasta morir", advirtió Fernández, quien dijo que ya se han puesto en contacto con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Costa Rica, porque "como nuestras vidas están en peligro, que manden a una persona para que vigile cualquier cosa que ocurra".
Al respecto, el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena, aseguró de que al viernes tendrán una fórmula para lograr un acuerdo.