Discrepancias, voces de protestas, solicitud de llamamiento a juicio y hasta contradicciones se dieron ayer en el Juzgado Segundo de Circuito Penal, en la audiencia preliminar por la desaparición del conjunto monumental “Juegos de antaño”.
La Fiscalía Segunda Anticorrupción solicitó el llamamiento a juicio de la ex administradora del Parque Omar, Mingthoy Giro, por el delito contra la administración pública (peculado), tras considerar que era la responsable de las estatuas dentro del depósito del parque.
También pidió enjuiciar a otros seis imputados, entre ellos, dos miembros del Servicio de Protección Institucional (SPI), por el delito contra el patrimonio.
Sin embargo, la jueza segunda, María Lourdes Estrada, se acogió al término de 30 días para determinar si llama a juicio o no dentro de este caso.
Lisseth Chevalier, fiscal segunda anticorrupción, solicitó el sobreseimiento provisional a favor de Domingo Varela, director del patrimonio histórico.
Chevalier señaló directamente a Giro como la persona que tenía la responsabilidad de las estatuas, porque estas ya estaban en el parque, que era su responsabilidad.
Igualmente argumentó que existe una nota firmada por Giro, en la cual indica que había que buscar un espacio en el parque para meter las estatuas, que venían de las inmediaciones del Museo Reina Torres de Araúz.
Aseguró que las estatuas fueron hurtadas por personal del parque, porque los candados del depósito nunca fueron violentados.
A juicio de la fiscal, es extraño que personal de mantenimiento del parque haya tenido acceso a las llaves del depósito.
Los abogados de los imputados fustigaron la credibilidad que le dio la Fiscalía a testigos protegidos, que incluso describieron al funcionario del Despacho de la Primera Dama, Marcos Aparicio, como un hombre blanco, cuando es de tez morena.
Carlos Carrillo, abogado de Giro, dijo que la responsabilidad de velar por la seguridad del parque era de los agentes del SPI y no de su representada.