La juventud del PRD clama por un espacio
al frente de la agrupación, y aseguran que la verdadera unidad será creada con dirigentes que no hayan sido acusados de nada.
En este sentido, los perredistas sostienen que debe refrescarse el partido y no solo con caras nuevas que desean subir y tener una oportunidad, sino también ser gente probada que esté bien preparada y tenga deseos de sacar al partido del estancamiento, y no deseos de hacerse ricos a costa del trabajo de la membresía del partido.
Incluso señalan que el PRD ha perdido su beligerancia al firmar un pacto de gobernabilidad con el gobierno panameñista, que podría cobrarle factura si la población desaprueba su gestión y considera que debe recaer responsabilidad en el PRD.