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La obesidad es un mal crónico


Desde que se consideró enfermedad, hace unos años, el tratamiento y la mentalidad sobre la obesidad cambió. Se convirtió entonces en un factor de riesgo determinante en las principales causas de muerte. Mucho más que estética.
Y es que ésta contribuye a la aparición de la diabetes, presión arterial, infartos, derrames y hasta cáncer, según detalló a El Panamá América el especialista Adriano Delgado, encargado de la Clínica de la Obesidad del Hospital Santo Tomás.
Los pacientes obesos confrontan problemas con sus rodillas y espalda, pero ambas son sólo "la preocupación inicial".
No obstante, mencionó Delgado, "las cosas que realmente matan no duelen, hasta que le cambian drásticamente la forma de vida de la persona. Quien ha sufrido un derrame nunca vuelve a ser el mismo, ni recupera su condición saludable".
Es por ello que se requiere un equilibrio entre la noción de la población, que casi siempre es parcial e influenciada por los medios y la visión real de salud, añadió.
La obesidad es un mal crónico, tal como la presión alta, el colesterol, ácido úrico, lo que significa que "la tendrás para toda la vida, es incurable pero controlable". Pero, el paciente en busca de hacerle la lucha, lo intenta todo.
Sin embargo, se recurre muchas veces a métodos infructuosos, de resultados temporales que precisamente inciden negativamente en el estado del individuo. Tal es el caso de los diuréticos y hormonas, por ejemplo. Al suspenderlos inicia nuevamente el drama.
"Las subidas y bajadas de peso desestabilizan el organismo y lo hacen más susceptible a las enfermedades detalladas", indicó.
En la clínica que dirige Delgado la meta es dos libras por semana, "haciendo las cosas bien y son libras que no se deben volver a ganar porque el paciente las incluye en sus rutinas".
Con pequeñas cantidades de pérdida de peso se mejoran notablemente las enfermedades metabólicas (diabetes, hipertensión, ácido úrico elevado, presión). Aunque una disminución más significativa redundará en beneficio de los problemas mecánicos (la osteoartritis de la rodilla, lumbalgia y trastornos respiratorios).
Para el doctor Octavio Sousa, experto en obesidad y sobrepeso, los hábitos alimentarios del panameño se dirigen preferiblemente hacia el exceso de grasa. Sucede entonces que "estamos ingiriendo comidas que suben los valores de triglicéridos, colesterol, dificultando la función del páncreas y otros órganos, facilitando la aparición de la diabetes".
Estudios clínicos citados por Sousa señalan que de seis a siete de cada 10 panameños presenta algún grado de sobrepeso. El 50% de éstos tiene algún grado de obesidad.
El médico insistió también en la relación obesidad - cáncer. La primera es una enfermedad que se produce por exceso de grasa en el cuerpo y hace unos años atrás se descubrió que las células grasas son además de un depósito, un tejido metabólicamente muy activo que produce sustancias que pueden incidir en mecanismos de producción de células cancerosas.
De una u otra forma, ambos galenos coinciden en que la prevención de enfermedades por obesidad está en alimentarse correctamente. "Hay que aprender a vivir bien".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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