SEGÚN ANÁLISIS sobre el nivel de vida de las mujeres indígenas panameñas realizados por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), cerca del 90% de este sector vive en extrema pobreza.
De acuerdo a la ministra del MIDES, María Roquebert, la mayoría de las personas pobres en el mundo son mujeres y Panamá no escapa a esa realidad.
Roquebert asegura que existen proyectos tendientes a combatir el problema, uno de ellos es el Tercer Pacto Nacional de las Mujeres Panameñas, que se establece la ejecución del programa nacional contra la pobreza de las mujeres en riesgo social y madres adolescentes.
La titular de Desarrollo Social asegura que invertir en las mujeres rurales significa invertir en la seguridad alimentaria y en el desarrollo del país.
Al conmemorarse ayer el Día Mundial de la Mujer Rural, el Defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, reconoció que los programas dirigidos al desarrollo de la mujer, originan beneficios para todos los panameños.
Tejada aprovechó para hacer un llamado a la empresa privada y Gobierno, para que coordinen acciones que permitan un real ejercicio y desarrollo de los derechos económicos a las féminas.
Manifestó sentirse preocupado por la situación de las mujeres rurales, quienes tienen menos acceso a los recursos, capacitaciones, servicios públicos y sobre todo a los préstamos financieros, pese a ser "excelentes administradoras".
Según la encargada de la Dirección de Mujer del MIDES, Nishma Villarreal, las principales actividades que desarrollan las mujeres rurales son las agrícolas, aunque asegura que el sistema no las reconoce como productoras agrícolas directas, influyendo en el otorgamiento de crédito.
Villarreal agrega que el 40% de los hogares panameños están en condiciones de pobreza, lo que afecta significativamente a las mujeres que viven en zonas rurales del país.