Al transcurrir 19 años de la Masacre de Albrook, donde once militares fueron asesinados tras el intento de golpe militar del 3 de octubre de 1989, para derrocar al general Noriega, los familiares de las víctimas aún no pueden enterrar esta historia.
Gladys era la esposa del subteniente Deóclides Julio, de la Compañía Doberman, que comandaba Móises Giroldi, quien fue asesinado tras liderizar fallido alzamiento armado en las Fuerzas de Defensas.
Al reflexionar, Gladys siente que hubo "patriotismo", estaban cansados de los abusos de Manuel Antonio Noriega, esto se lo confesó su esposo.
"Noté un comportamiento extraño en él, llegaba más tarde de lo acostumbrado y recibía llamadas de Giroldi y del capitán Edgardo Sandoval (fallecidos", contó Gladys.
"Recuerdo muchas cosas, esto no se superará nunca", manifestó.
Julio fue torturado en la Compañía Urracá, recibió disparos a quema ropa en su cuerpo y un tiro de gracia en la frente.
Familiares de las víctimas y amigos participaron en la misa de recordación en la iglesia de Cristo Rey.